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Infanti sobre eventual llegada de Precht a Aysén: ''Es una buena intención que tiene''
El Obispo de Aysén le bajó el perfil a los abusos cometidos por el ex vicario de la Solidaridad señalando que ''las sanciones que ha recibido han sido por hechos puntuales en una etapa de su vida, no han sido permanentes ni de estos últimos tiempos'' y afirmando que ''el alcoholismo es una enfermedad que cuesta superarla''.
Redacción, Diario El Divisadero - 07-12-2017

Coyhaique-. El debate ya está instalado entre la comunidad aysenina. Y es que la pública intención del sacerdote católico Cristián Precht de volver a la actividad clerical en nuestra región y la posibilidad que le abrió el Obispo de Aysén, Luis Infanti, ha generado mucho rechazo en el mundo católico y en el laico.

El Divisadero conversó con el Obispo de Aysén para conocer más detalles acerca de esta eventual llegada de un sacerdote que acaba de cumplir una sanción impuesta por el Vaticano por “conductas abusivas con menores y mayores de edad”.

Consultado por la relación que tiene Precht con la región de Aysén, Infanti reconoce que existe cierto arraigo del ex vicario de la Solidaridad con la Patagonia. “Él ha venido muchas veces físicamente y mentalmente. Se puede venir a un lugar mentalmente desde lejos. Él ha venido aquí antes de su sanción también fue el que animó la Misa en que yo fui ordenado obispo aquí en Coyhaique, el 5 de diciembre de 1999. Y ha venido otras veces a predicar retiros, charlas, encuentros. No es una novedad que él conozca Aysén como conoce otras partes de Chile y de América Latina y quiera venir por acá”.

Es por eso que Infanti se atreve a decir que Cristián Precht “conoce la realidad de Aysén” y a calificar como “una buena intención”, la idea de reanudar sus actividades eclesiásticas en  nuestra región. “Es una intención que tiene, una posibilidad. Pero no soy quien tiene que decidir eso, porque él es sacerdote incardinado en Santiago. Por lo tanto, es el diálogo entre él y el Obispo de Santiago si él quiere venir a apoyar por algún año la Iglesia de Aysén (…). Es una buena intención que tiene”.

Al respecto, explica que administrativamente no es imposible que Precht arribe a Aysén. Comenta que hay otros casos como el del sacerdote Mariano Puga, quien estuvo oficiando en Chiloé debido a la falta de curas, pese a pertenecer a la diócesis de Santiago.

Eso sí, aclara que Precht “en un futuro inmediato no vendría. Antes de la visita del Papa no vendría”. También aclara que “no se ha conversado de fechas”.

Sin embargo, la puerta está más que abierta para él, al interior de la Iglesia regional. “En Aysén hay posibilidades de venir, para él y para cualquier persona que quiera venir a rehacer su vida, a ejercer su ministerio, su trabajo como sacerdote”.

División entre feligreses

Por eso, consultado acerca de si le preocupa que en nuestra región se produzca una división entre los feligreses católicos por la llegada de una persona con antecedentes de abuso contra menores, Infanti le baja el perfil al asunto evocando la visita del juez Baltasar Garzón a la Patagonia en 2006, para una serie en encuentros con la Agrupación de Familiares y Amigos de las Víctimas de Aysén (Caso Aysén).

“Mucha gente lo recibió muy bien, otra gente lo recibió con insultos y casi le pegan, incluso. En un caso así igual. Siempre que hay casos así hay gente que lo recibiría muy bien y otra que lo rechazaría. Lo importante es ver algo más allá”, dice Infanti en su comparación.

Ahonda en que “la actitud, más allá de que sea sacerdote, la actitud hacia la otra persona. ¿Tenemos una actitud de condenar al otro, de juzgar al otro? ¿O de ayudarlo a crecer, a superarse, a emprender una vida nueva? Reconociendo los errores que uno haya podido tener. Pero yo confío en que todas las personas tenemos la capacidad, la voluntad, la decisión de superar los errores que hayamos podido cometer”.

“Desconfío de las personas que de repente aparecen diciendo: ‘que se pudra en la cárcel’. Por que muchas personas que están en la cárcel, si hubiera ido por voluntad propia, no habrían cometido errores o delitos. Hay una sociedad también que lo impulsa a ello. Yo confío en que las personas pueden regenerarse”, según dice el obispo.

Compara el alcoholismo con el abuso de menores

Sin embargo, al momento de hablar sobre los cerca de 20 casos de abuso por los que fue acusado y sancionado por la Iglesia Católica el sacerdote Precht, Infanti compara: “El alcoholismo, por ejemplo, es una enfermedad que cuesta superarla. En el caso del Padre Cristián hay hechos que, por lo demás, han sido juzgados por la justicia canónica de la Iglesia, no por la justicia civil, lo que quiere decir que la justicia civil también tiene sus vacíos o debilidades y que la justicia de la Iglesia también tiene su valor. En este sentido, las sanciones que ha recibido han sido por hechos puntuales en una etapa de su vida, no han sido permanentes ni de estos últimos tiempos”.

Consultado por la gravedad de los abusos cometidos por el sacerdote Precht, el Obispo de Aysén asevera: “No sé. Yo desconfío bastante de las informaciones periodísticas sobre la cantidad y la calidad de los hechos que se le atribuyen. Yo tampoco he leído el veredicto de los hechos. No me atrevería a repetir cosas que los medios de comunicación hayan difundido no sé con qué fundamentos”. 

Si bien Infanti evita ser tajante con Precht, sí muestra una actitud mucho más crítica al hablar de cómo la sociedad condena a muchas personas por su condición. “¿Quién soy yo para condenar a alguien? Algunas veces con facilidad condenamos a personas injustamente. Igual pasa con cierta visión feminista que ve a todo varón como un violador, un delincuente, un asesino. O con cierta mirada clasista de las personas, que ven a toda persona pobre o empobrecida como un ladrona, un borracho, un sinvergüenza, un delincuente. Son visiones que, a veces, los medios de comunicación enfatizan y me parece demasiado sancionadora, poco objetiva, interesada e, incluso, inhumana”.

Consultado acerca de si le incomodaría que en nuestra región se repita una situación como la que vive el Obispo de Osorno, Fernando Barros, quien ha sido blanco de constantes protestas al interior de la Catedral de esa ciudad y debe oficiar misas con custodia policial, Luis Infanti dice que “no compararía un caso con otro. No metería a todos en un mismo saco. Es igual que si tu me dijeras que todo borracho es borracho o todo delincuente es delincuente. No es tan así. Cada persona tiene su historia, su situación personal, propia. Igual que todo periodista. No todo periodista es igual o todo cura o todo Presidente de la República o quien sea. Es peligroso meter a todos en un mismo saco. Manteniendo los principios sí. Esto que estoy diciendo: ¿quién soy yo para juzgar, para condenar a alguien?”

Abierto a dialogar

Infanti se muestra interesado y dispuesto a dialogar con la comunidad local: “Se pueden conversar las cosas, conversar las situaciones y ver, porque muchas veces hay actitudes muy influenciadas por medios de comunicación que también tienen sus intereses. A veces hay opiniones o actitudes inhumanas. En este aspecto, si es que se diera la situación de que Cristián Precht pudiera venir a Aysén, si hay alguien que necesita aclarar cosas o discutir o conversar yo estoy plenamente abierto a conversando, ayudando también a una cierta madurez en relacionarse con las personas”.

El Obispo de Aysén hace un llamado a la comunidad aysenina “a no dejarse manipular su conciencia solo por los medios de comunicación. Si no que, sean personas de Iglesia o no, podemos conversar este tema, incluso abiertamente”

Infanti finaliza indicando que el desafío de la sociedad es cambiar la forma de pensar. “En esas actitudes tenemos que crecer. En ver a la otra persona, incluso la más mala, ver a un hermano, no a un enemigo, no como un delincuente, aunque haya cometido errores. El que esté sin pecado que lance la primera piedra. Todos hemos cometido errores”, dijo.

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