Noticia
Las diferencias y sus efectos positivos
Lunes 19 de Marzo del 2007
Por Iván Gutiérrez Loyola
Abogado
Las diferencias sostenidas hace algunos años atrás con el Alcalde de Coyhaique en materias de ciudad si bien dieron lugar a debates y discusiones públicas, no siempre bien ponderadas políticamente, en la práctica se tradujeron en avances en obras e inversiones concretas como nunca había visto la ciudad de Coyhaique. Las diferencias nos hicieron esforzarnos, planificar, conseguir recursos y avanzar por ejemplo en la ejecución de una importante cantidad de pavimentaciones en calles céntricas y poblacionales de la ciudad en un corto periodo de tiempo. Los programas de urbanización o pavimentación vieron incrementados sus recursos en cifras considerables e históricas, viviendo una época de oro en cuanto a pavimentaciones y transformaciones en la vialidad urbana de la ciudad de Coyhaique.
A lo anterior se sumó la ejecución de obras emblemáticas de remodelación del casco histórico de la ciudad, plasmadas en el Plan Director Coyhaique 2006, que permitieron mejorar la imagen de éste, algo en lo cual se sigue avanzando hoy día tal como se planificó hace cinco años atrás.
La ausencia de anuncios importantes en temas urbanos es preocupante, me lleva a recordar esas discusiones y debates y me permite sugerirle al Alcalde de Coyhaique que tome un segundo aire en materia de transformación urbana, ya que la tarea aun no esta hecha.
El incremento indiscutido del parque automotriz hace necesario abordar una nueva planificación que implique la apertura de nuevas calles y la construcción de vías estructurantes consultadas en el Plan Regulador y que permitirán descongestionar la circulación por algunas arterias de la ciudad. Todos estos años la tarea estuvo concentrada en obras básicas, como dotar de pavimentación a arterias céntricas y de extensos conjuntos habitacionales que no contaban con este avance. Recuerdo al efecto calles como Barroso, Lautaro, Colón, Pedro Aguirre Cerda, Monreal, Simón Bolívar, entre otras, y poblaciones como la Prat, Víctor Domingo Silva y su ampliación, Steffens, General Marchant, Las Lengas, José Miguel Carrera, etc. Sin embargo, esta tarea que aun no termina puede continuar con programas sectoriales como el de pavimentos participativos, pero lo que no puede esperar es la tarea de habilitar nuevas vías estructurantes en la ciudad y mejorar o conservar otras de alta circulación como las calles Bilbao, Prat, Simpson, que presentan una importante deterioro y en lo cual pueden jugar un importante rol los fondos regionales.
En cuanto a la habilitación de nuevas vías estructurantes llegó la hora de abordar la apertura de la calle Lillo hacía Los Coig?es, la construcción de la Avenida Divisadero, la prolongación de calle Gastón Adarme hasta la avenida Baquedano y la terminación de la prolongación de calle Campos de Hielo hasta la misma avenida, entre otras, lo que debería venir acompañado de una nueva planificación de la circulación del tránsito en la ciudad.
Con estas referencias sólo quiero destacar que estando hecha una parte importante de la tarea de urbanización de la ciudad, se hace necesario abordar ahora y no cuando sea tarde la ejecución de algunas obras viales importantes que permitan enfrentar el indiscutido crecimiento que la ciudad de Coyhaique seguirá experimentando tanto en lo poblacional como en el Parque Automotriz.
De pasada, con el transcurso del tiempo, la enseñanza es que a veces las diferencias permiten que los avances requeridos lleguen con mayor prontitud, o visto de otro modo, a veces las diferencias tienen sus efectos positivos.