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Noticia

Secretos no publicados acerca de la Casa Bruja

Martes 23 de Diciembre del 2008
Por Oscar Aleuy Rojas

 

 

Varias jornadas de averiguaciones nos llevan hoy a develar algunos estadios de la primera vida de Baquedano, en circunstancias bastante oscuras, pero cuya claridad va siendo afianzada  por el testimonial, de cara al protagonismo.

Resulta anecdótico, pero cuando hablamos de aquel acontecimiento histórico del levantamiento nocturno de la casa bruja, parece ser que muchos no lo comprenden. Por eso se levanta de nuevo el visillo, y se advierten detalles omitidos.

La noche del 27 de Julio de 1924 reinaba una turbulenta actividad en las confluencias. Grupos de pobladores habían decidido terminar con las absurdas ordenanzas de los ingleses de la Compañía Ganadera de Coyhaique Bajo, en orden a no permitir que se levante casa alguna en los sitios delimitados con alambradas. Desde el campo cercano de los hermanos Antecao a un kilómetro de distancia monte arriba, se habían comenzado a formular planes, a ordenar vigas, piederechos y bazas, a fin de que el levantamiento ocurriera lo más rápido posible.

Dos carpinteros provenientes de Chiloé eran los líderes de aquellas jornadas. Se llamaban José Cárcamo y Gabriel Chávez. Sus nombres aparecen consignados en los periódicos de los años 40. Bajo una dinámica supervisión, una veintena de pobladores apuró el paso aquella noche y en carreta de bueyes comenzó el acarreo de las piezas prefabricadas, hasta concluir en lo que sería el sitio de la erección de la primera casa de Baquedano, esto es, el sitio que se encuentra sito en la actual Quinta Santa Cecilia, ladera abajo del regimiento, camino a Puerto Aysén. Un sitio histórico, incluso rodeado de álamos casi centenarios.

Nunca debemos omitir los nombres de aquellos primeros carpinteros, verdaderos paladines de la noche de la casa bruja, una construcción que apareció de improviso pero que no estuvo para nada improvisada. La fugacidad de aquella construcción es lo que llama poderosamente la atención entre los que no entienden el concepto. Es que los carpinteros y los pobladores que estaban involucrados sólo disponían de una noche, porque de otra manera la autoridad, representada por los carabineros armados y a caballo, darían fin al sueño del levantamiento, símbolo de la presión popular ejercida hacia el autoritarismo inglés. Distinto era construir en condiciones normales, lo que llevaba una semana, que construir presionado por el tiempo, ocultando el hecho bajo las sombras de la noche. Hay que recordar que la Compañía Ganadera gozaba de todos los derechos de las tierras, ya que por concesión, le pertenecían en calidad de administradores, por lo que su decisión de no dejar que nadie levante una casa, era legítima. Sin embargo, los peones que trabajaban bajo sus órdenes requerían de libertad e independencia.

Por otra parte, se ha dicho y se ha querido convencer de que las casas brujas fueron dos o fueron más de dos, a veces incluso se habla de veinte y cincuenta. No es así. La casa bruja fue una sola, aquella de la Quinta Santa Cecilia. la única, la que cumplió con el objetivo de desbaratar toda ordenanza, la que amparada bajo el peso de la noche fue capaz de aparecer al alba, con una bandera chilena flameando en su fachada, ante lo cual ninguna autoridad pudo intervenir ya que el símbolo patrio constituyó el elemento más claro de una identidad soberana de poblamiento y propiedad.

Algunos han querido referirse con plena justicia a la segunda casa construida en forma similar a la levantada por los Antecao en el Simpson. Estaba ubicada en la calle Simpson esquina Prat, lugar que perteneció más tarde a la pobladora Adela Palacios, quien daba hospedaje y alimentación a los viajantes y caminantes, la misma que construyera en 1924 Carlos Rodríguez Jarpa cuando la construcción de casas ya había sido permitida gracias al episodio de la primera casa, la que se levantó a presión. Entonces se consideró la medida de no levantar casas y se adquirió un derecho por parte de pobladores que estaban involucrados en la economía de la Compañía Ganadera, como era el caso de Carlos Rodríguez Jarpa, y como bien dice doña Berta Rodríguez de Hernáez en el testimonio: “era una casa chiquita, de una pieza, un comedor y piso de tierra, y ahí vivíamos con mi mamá. Pero mi tío Carlos había construido antes otra casa que estaba al frente de la nuestra. Y cuando vinieron los primeros agrimensores buscando alojamiento, porque los administradores los habían despedido por levantarse tarde, los tuvimos que mandar donde mi tío, porque aquí no cabíamos más de dos”. Cabe señalar que en este lugar se levantó posteriormente el Supermercado Alonso, grato enclave comercial que recuerda muy bien la presencia de la familia Alonso, gestores del comercio pionero en la ciudad.

Inmediatamente después que se modificó la ordenanza el movimiento de construcción se hizo intenso y los mismos carpinteros que venían contratados de Chiloé encontraron en la construcción de casas de dos aguas un objetivo altamente gratificante para ocupar su tiempo. Ramona Jara, antigua pobladora, viuda ya fallecida del poblador Nicanor Schoenfeldt es capaz de aportar lo siguiente: “Mi esposo me pidió que pusiera más pan en su bolsa porque aquella noche iban a trabajar en la casa oculta. Al otro día regresó sin dormir y me dijo que por fin íbamos a tener pueblo”.

Es preciso, por último, mencionar las altas posibilidades que se dan en estos días respecto a disponer de claras fotografías sobre el lugar, ubicado a unos 500 metros del Regimiento 14 Aysén y conseguir información fidedigna de familias directamente emparentadas con aquellos que concibieron la idea.

 

Comentarios

1
Escrito por: Ema Morales, el Sun Nov 3 16:30:15 2013
sin duda, es maravilloso poder aprender sobre el poblamiento de esta nuestra region. Estimada Sandra, te invito a seguir la literatura del Señor Aleuy y a visitar la Biblioteca Regional, en el primer piso, a mano derecha encontraras libros de historia regional, tanto de autores nacidos en la region como de autores venidos y quedados.
2
Escrito por: Sandra Oyarzo, el Tue Mar 17 17:43:37 2009
Es un buen artículo de lectura, yo soy nacida y criada en esta hermosa Región, y considero que hay una gran falta de criterio, que toda nuestra historia de colonización está practimente oculta para la sociedad, ya que he visitado muchas paginas en internet, y el material que existe es pobre, precario. Soy una descendiente de colonos, y estoy orgullosa de mi región quiero y anhelo saber quienes llegaron primero, ver fotografias, quienes fueron las primeras autoridades, etc, y no encuetro nada, todo esta celosamente guardado y protegido, es una lástima, creo que es absurdo guardar el patrimonio que nos pertenece a todos. Lo felicito por esta nota, es diferente, el resto que se puede leer denota falta de preocupación y trabajo son copias de rasgos generales sin sello ni estilo.
3
Escrito por: JORGE TRAILLANCA, el Tue Dec 23 08:26:01 2008
Por la presente hago llegar a usted mis sinceras felicitaciones por esta nota, lo que puedo mencionar es que es algo faltante , un vacio por llenar ya que UN PUEBLO SIN PASADO NO TIENE RAICES Y POR TANTO CARECE DE ORGULLO Y POR LO CUAL SERA DIFICIL QUE SE QUIERA A SI MISMO. Chile es un pais que nacio asi por tanto debemos querer nuestras raices como pueblo pero debemos conocerlas para ello. Atentamente, Jorge Traillanca Tolosa, hijo de un poblador desde Valdivia hace 43 años radicado en Coyhaique.

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