El Tiempo, Coyhaique
Busqueda
Historia e historia. La amplitud del concepto
Francisco Mena Larraín - Sociedad de Historia y Geografía de Aisén
Columnista, Colaborador - 12-10-2017

La palabra “historia” tiene al menos dos significados y –sin pretender imponer uno como el significado correcto- es importante tener en claro las diferentes acepciones,  sobre todo porque la realidad aisenina lleva a que nuestra Sociedad sea más abierta que otra agrupaciones de este tipo a considerar la historia en su sentido más amplio. En la escuela nos inculcaron un concepto de historia como referido exclusivamente a lo escrito y a lo humano. En ese sentido, no hay historia hasta que se inventa la escritura y la naturaleza no tiene historia (aunque cambie, en cuyo caso se hablaría de evolución, pero no corresponde hablar de historia), pero se puede usar este concepto como sinónimo de los cambios en el tiempo que experimentan todas las cosas. En ese sentido hay historia geológica, historia del clima, de las plantas, de los animales, de las estrellas….

Obviamente, la Sociedad de Historia y Geografía de Aysén no pretende abarcar todo el universo. Su foco está puesto en la experiencia humana en este territorio, pero es imposible ignorar el entorno natural, ya que ha tenido una importancia decisiva en la vida de los hombres y mujeres aiseninos. No podemos entender a los seres humanos y su historia sin entender la historia de las erupciones volcánicas, las avalanchas o las crecidas. En tiempos recientes hemos visto cómo accidentes naturales como la remoción en masa de laderas completas que se precipitan al mar, hundimientos y solevantamientos de la costa en el terremoto de 1960, la erupción del Hudson o el vaciamiento del Lago Cachet pueden alterar significativamente la vida de los pobladores. 

Si retrocedemos varios siglos tenemos que considerar incluso los avances y retrocesos de los glaciares o la formación y desaparecimiento de lagos.

La consideración de aquellos seres humanos que recorrieron estas tierras miles de años antes que las estancias o los pioneros nos lleva también a ver que hay otras herramientas -aparte de la escritura- para adentrarnos a la historia humana. De hecho, gran parte de los pioneros y colonos “occidentales” que llegaron a Aysén en la transición siglo XIX -siglo XX eran analfabetos y no dejaron registro escrito de sus vivencias, pero no por ello no tienen historia. Salvo escasas excepciones, los primeros registros escritos se asocian a las estancias o a la presencia del Estado (ej. Comisiones de límites), por lo que para conocer el pasado de la gente más humilde es fundamental prestar atención también al registro material, a lo que se llama “arqueología histórica”. Considerar estas evidencias aporta también a conocer aspectos de la vida en las estancias que quizás no quedaron documentadas por escrito (ej. el hallazgo de una “ficha” en los trabajos de restauración de las antiguas casas de la SIA revela un aspecto desconocido de la relaciones laborales entre peones y “la Sociedad”).

Por esto y por otras razones, la Sociedad de Historia y Geografía de Aysén no puede ignorar la historia de los ecosistemas en los que se desarrolló la vida humana ni cualquier medio  que ilumine la historia humana en estas tierras, más allá de la escritura. 

Videos
Ver todos
+ Artículos de
Twitter
Portada
Editorial
Ver todas
Facebook