Redacción, Diario El Divisadero
Con el objeto de continuar potenciando la educación técnico profesional y fortalecer el vínculo entre el mundo académico y el sector productivo, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Coyhaique oficializó la renovación de los convenios de trabajo con los tres establecimientos educacionales que integran el programa "Construyo Mi Futuro" en la región.
Se trata del Liceo Luisa Rabanal Palma de Chile Chico, y los liceos Juan Pablo II y Bicentenario Agrícola de la Patagonia, ambos de la ciudad de Coyhaique. A través de estas firmas, se busca dar continuidad a las acciones de este programa, el cual entrega herramientas clave a jóvenes de entre segundo y cuarto año medio que han optado por especialidades del área de la construcción.
Para la materialización de estos acuerdos, se contó con el compromiso de las entidades sostenedoras de cada comunidad educativa. En el caso del liceo de Chile Chico, el convenio se suscribió junto al director del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) y el seremi de Educación, quienes valoraron el aporte de este programa en los estudiantes.
"Hoy día con este convenio también sellamos un compromiso concreto que es apoyar el desarrollo de la educación técnico-profesional en la región. Hemos conversado de distintos temas, pero sobre todo de cómo podemos dar más oportunidades a los jóvenes" indicó Sebastián González, director del SLEP; quien fue secundado por el seremi Tomás Valenzuela, quien destacó el impacto que los liceos TP tienen en el desarrollo local. "Son fundamentales para el desarrollo de la región. Estamos en un panorama en que va a haber una proyección de un aumento de la inversión pública en los próximos cinco años, por lo tanto, todos los esfuerzos que se hagan en materia técnico-profesional son fundamentales para que la región esté preparada para asumir y tener éxito en ese desafío", sostuvo la autoridad.
En tanto, la alianza con el Liceo Bicentenario Agrícola de la Patagonia se ratificó con la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), mientras que el convenio del Liceo Juan Pablo II se consolidó con la Fundación San Pablo.
El director del liceo Juan Pablo II, Adolfo Pavéz, valoró los aprendizajes que tanto alumnos como docentes han recibido a través del programa "Construyo mi Futuro", indicando que "Nuestros estudiantes han podido ser conscientes del beneficio que trae estar conectados con esta red, que se ve evidenciada en los procesos de práctica profesional, en la participación de distintas instancias de aprendizaje o en los procesos de formación y acompañamiento que recibimos los equipos directivos y también los profesores de del área".
Opinión que compartió el director del liceo Agrícola de la Patagonia, Fabián Saavedra, quien valoró la apertura de oportunidades para los estudiantes. "Este programa ha sido muy bueno, fantástico, ha abierto oportunidades. La oportunidad de que los chicos puedan conocer obras en terreno, poder ofrecerles una certificación, por ejemplo. Nos da como una guía, una pauta en el trabajo que debemos desarrollar con nuestras especialidades, puntualmente con electricidad, que es la del sector de la construcción".
El programa "Construyo Mi Futuro" —iniciativa de la CChC a nivel nacional que en la región es ejecutada por la ONG Canales— cumple un rol estratégico en el desarrollo regional. Mediante este trabajo articulado, los estudiantes no solo reciben un apoyo directo en su proceso formativo inicial, sino que además acceden a capacitaciones técnicas especializadas y a cupos de prácticas profesionales en diversas empresas socias del sector de la construcción.
Tal como lo relevó Pablo Carrasco, presidente de la CChC Coyhaique, quien explicó que este programa es el reflejo de lo que la Cámara quiere aportar a la región, apoyando la formación de los futuros técnicos profesionales del área. "Lo que quiere la Cámara es desarrollar, ayudar y dar oportunidades a los jóvenes para que puedan desarrollar su profesión de la mejor manera posible y generar las oportunidades para que puedan crecer también profesionalmente".
El programa Construyo mi Futuro, de la Cámara Chilena de la Construcción, trabaja actualmente con cerca de 300 estudiantes de la región de entre segundo y cuarto medio, y se posiciona como una oportunidad concreta de aprendizaje en terreno, mejorando la empleabilidad futura de los jóvenes y aportando capital humano calificado para la región.

















