Jessica Igor Chacano, Periodista y magíster en Relaciones Internacionales
La partida de una persona siempre deja una melancolía extraña, independiente del vínculo que hayamos tenido con quien se va. Eso me sucedió con la noticia del fallecimiento de Patricio Segura. Si bien no éramos cercanos, la profesión y algunos ideales nos unieron en más de una oportunidad y anécdota.
El oficio de periodista nos ubica siempre en diferentes trincheras. Ejercer esta profesión no es una tarea sencilla, por un lado están nuestros valores, creencias y convicciones, y por el otro está la realidad, esa realidad que a veces nos arroja hacia otras veredas y nos obliga a mirar desde lugares distintos.
Pero hay algo que finalmente nos une, la necesidad de contar lo que ocurre, de poner palabras allí donde otros quizá prefieren el silencio y de aportar, desde nuestras propias convicciones, a la discusión de los asuntos que importan.
En una región como Aysén, ejercer el periodismo tiene además una particularidad, nos conocemos, nos encontramos, compartimos espacios, fuentes, historias y, muchas veces, también las mismas dificultades. Podemos discrepar profundamente sobre la forma de interpretar un hecho o sobre el rumbo que debería tomar nuestro territorio, pero seguimos formando parte de un mismo pequeño universo profesional.
Quizás por eso la partida de un colega nos obliga también a mirar hacia atrás, aunque la vida nos obligue a seguir adelante. A seguir preguntando, investigando, escribiendo y, desde nuestras propias trincheras, intentando aportar con nuestra voz y nuestro trabajo para que nuestra región de Aysén pueda ser más digna y también más consciente de sí misma.
No siempre estaremos de acuerdo, probablemente nunca lo estaremos, y está bien que sea así. El periodismo necesita voces distintas, incluso aquellas que incomodan, contradicen o cuestionan nuestras propias certezas. Lo importante es que detrás de esas diferencias exista todavía el compromiso con una tarea común, contar la realidad y hacerlo con honestidad.
Al final el periodismo no se trata solamente de escribir, también se trata de dejar una huella, aunque sea pequeña, en la historia del lugar que habitamos. Cada noticia, cada entrevista, cada columna y cada opinión forman parte de esa memoria colectiva que vamos construyendo entre todos.
Y quizás esa sea la mejor manera de recordar a quienes ya no están entre nosotros, seguir escribiendo, seguir preguntando, seguir contando las historias de esta región que alguna vez ellos también quisieron comprender y transformar con sus palabras.
A los que se fueron primero, un abrazo dondequiera que estén.
Nosotros seguiremos aquí, contando la historia.
A Leo Vizcarra, Karina Ule, Fabián España, Coté Albornoz y Pato Segura que se fueron primero.




















