Redacción, Diario El Divisadero
En la Región de Aysén, donde la gestión de residuos representa desafíos permanentes, Cristian Martino ha logrado convertir una necesidad ambiental en una solución concreta para el territorio. A través de su planta Reciclajes Martino, ubicada entre Puerto Aysén y Puerto Chacabuco, ha desarrollado un modelo que combina reciclaje industrial, educación ambiental y colaboración con actores locales.
Su operación se ha transformado en un eslabón clave para la gestión de residuos de la región. Mes a mes, su planta retira de circulación más de 100 toneladas de residuos, evitando que materiales inorgánicos terminen en vertederos saturados o contaminando el entorno. Entre ellos, se procesan grandes volúmenes de cabos industriales, además de otros materiales que son clasificados, minimizados, acopiados temporalmente y derivados a empresas certificadas para su disposición final.
Pero el impacto de Martino no se limita a la gestión operativa. Convencido de que el cambio también debe construirse desde la formación, impulsa un proyecto de educación ambiental a través de su ya conocido Trencito Ecológico, iniciativa que recorre establecimientos educacionales de la zona retirando material reciclable desde puntos limpios y enseñando a niños y jóvenes sobre el destino y valor de residuos como el plástico, el vidrio y el cartón.
"Tenemos claro que esto tiene que partir desde la educación. Si no educamos, no va a pasar nada de lo que hacemos. Por eso el trencito no solo retira el reciclaje, también acerca este proceso a los estudiantes y les muestra que los residuos sí pueden tener una nueva vida útil", explica Martino.
Parte de este trabajo se sostiene con alianzas con el sector productivo. En ese camino, AquaChile se ha convertido en un aliado estratégico, tanto por la entrega de materiales en desuso, como tuberías HDPE y plásticos, como por el apoyo al funcionamiento del Trencito Ecológico y a la administración de puntos limpios donados a juntas de vecinos.
Esta colaboración permite transformar residuos en una oportunidad concreta para la región, fortaleciendo una cadena de valor local donde la economía circular deja de ser una idea y se convierte en una práctica real.
Ximena Solís, líder de Asuntos Públicos de AquaChile, destaca el valor de este trabajo conjunto. "La labor de Reciclajes Martino es fundamental no sólo para el desarrollo de la economía circular, sino también para el fomento de la educación ambiental. Como AquaChile, buscamos impulsar alianzas con actores locales que nos permitan avanzar en modelos de trabajo sostenibles, generando un impacto positivo en las comunidades y construyendo una región más consciente", comenta Solís.
En un territorio donde el manejo de residuos sigue siendo un desafío, iniciativas como estas demuestran que la economía circular puede construirse desde lo local, con impacto concreto en las comunidades.




















