Rosa Pesutic Vukasovic, Partido Comunista de Aysén Después de obtener el 60,16% de los votos en las primarias presidenciales, Jeannette Jara Román se posiciona, de manera indiscutible, como la ganadora en estos comicios de cara a las elecciones de noviembre. Este triunfo de la candidata del Partido Comunista era esperado, pero nadie podría haber asegurado que sería tan contundente. Un factor que permitió que sobrepasara en votación a los candidatos Tohá, Winter y Mulet hay que buscarlo en la forma como se presentó a la ciudadanía. Lo hizo tal como es, como una mujer sencilla, sin dobleces, de origen popular, esforzada, capaz de sonreírle a la vida aún en las peores dificultades. La claridad de sus planteamientos, los conocidos logros obtenidos como ministra del Trabajo, fueron la carta de presentación que la hizo creíble frente a la gente y se generó la idea que ella sí puede resolverle los problemas a la población.
Jeannette Jara rompió la barrera que indicaba que la gente no votaría por una candidata comunista y por ende no pasaría las primarias. La claridad de sus ideas y el carisma que le es propio hicieron que el pertenecer al partido Comunista no se viera como algo problemático, extraño o negativo. Son 113 años de historia de un partido que no ha participado en ninguna masacre a su pueblo y que por el contrario, ha estado presente en las organizaciones sociales y políticas de manera democráticamente activa.
Ahora Jeannette Jara, por acuerdo de la coalición de izquierda y centro izquierda, será la candidata a la Presidencia de la República con un programa común, que deberá conciliar las demandas propias de cada sector. Para gobernar es necesario encontrar equilibrio entre estas dos fuerzas y por sobre todo unidad.
Los cambios sociales que se deben impulsar se lograrán con la más amplia unidad de las fuerzas progresistas y eso se le debe a la gente, la que requiere mejorar su calidad de vida y tener en perspectiva un mejor futuro, independiente si gobierna alguien de izquierda o centro izquierda.
La voluntad de cambio en Jeannette Jara está presente, como también en las fuerzas de la coalición. Llevarlos adelante dependerá de la realidad política, sobre todo la que se configure en el Parlamento. Es importante que haya mayor representatividad de diputados y senadores de la coalición, para que los cambios propuestos no sean entrabados por la derecha.
Esa derecha que se presenta como la que asegurará tranquilidad, orden, bonanza, pero no aclara que es solamente para los que detentan el poder económico en desmedro de la clase trabajadora, que representa a más del 90% de la población y a quien le arrebatarán los derechos que tanto ha costado ganar.
Se viene un período de mucho trabajo, con un importante despliegue territorial para llegar a aquellos que votarán por primera vez, a los que creen que da lo mismo por quién votar, a los que escuchan las mentiras de la derecha y se las creen, a los escépticos y desencantados.
El trabajo unitario es necesario para conquistar un gobierno democrático impulsor de cambios que promuevan la ansiada y necesaria justicia social.
Avanzar en unidad es un imperativo del momento.



















