Redacción, Diario El Divisadero
La región de Aysén se posicionó durante 2025 entre los territorios con los indicadores más críticos del país en materia de seguridad y salud laboral. De acuerdo con las nuevas fichas regionales publicadas por la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), la región alcanzó la segunda tasa total de accidentabilidad más alta de Chile y encabezó, por tercer año consecutivo, la tasa de mortalidad asociada a accidentes del trabajo y de trayecto.
El reporte forma parte de las estadísticas territoriales del Seguro Social de la Ley N.º 16.744 y entrega información desagregada sobre cobertura, accidentes laborales, fatalidades y enfermedades profesionales en las 16 regiones del país.
Durante 2025, el seguro laboral protegió en Aysén a un promedio de 26.547 personas trabajadoras únicas. En el mismo período se contabilizaron 1.408 accidentes del trabajo, 314 accidentes de trayecto, seis accidentes fatales y 83 enfermedades profesionales que generaron incapacidad temporal.
Aysén lidera la tasa de mortalidad laboral
El indicador más preocupante es la tasa de mortalidad. En el 2025 se registraron en la región seis accidentes fatales: cinco accidentes del trabajo y uno de trayecto. La totalidad de las personas fallecidas fueron hombres.
Aunque Aysén se encuentra entre las regiones con menor número absoluto de fallecimientos, su menor población laboral hace que la tasa se eleve. Durante 2025 llegó a 13,1 accidentes fatales por cada 100 mil personas protegidas, mientras que el promedio nacional fue de 4,9.
"Aysén es la región con la tasa más alta del país desde 2023, llegando a 13,1 en 2025, más del doble del promedio nacional, con una tendencia además al alza desde 2021", advierte el documento.
La tasa regional de mortalidad por accidentes del trabajo alcanzó 10,9 casos por cada 100 mil personas protegidas, frente a una tasa nacional de 3,3. En los accidentes fatales de trayecto, Aysén registró una tasa de 2,2, también superior al promedio nacional de 1,7.
Los cinco fallecimientos ocurridos durante la jornada laboral se distribuyeron principalmente en Transporte, que concentró el 60% de los casos, seguido por Construcción y Agricultura y Pesca, con 20% cada uno. El único accidente fatal de trayecto estuvo asociado al sector Minería.
Segunda tasa de accidentabilidad más alta de Chile
La tasa total de accidentabilidad de Aysén llegó a 4,1 accidentes por cada 100 relaciones laborales, superando el promedio nacional de 3,4 y situándose únicamente por debajo de Valparaíso, que registró una tasa de 4,5.
La trayectoria regional resulta especialmente relevante porque, mientras la tasa nacional ha disminuido durante los últimos años, Aysén presenta un incremento sostenido respecto de 2021.
"En el caso de Aysén, el alza es sostenida en el tiempo y la posiciona en 2025 como la segunda tasa más alta del país (4,1), después de Valparaíso", indica el informe de la Suseso.
La distribución por actividad económica muestra que Agricultura y Pesca concentró el 22,8% de los accidentes del trabajo, seguida por Servicios, Comercio y Enseñanza. En los accidentes de trayecto, en cambio, el sector Servicios representó el 34,7% y Educación el 22,9%.
El análisis por sexo revela otro fenómeno: los hombres continúan siendo mayoría en los accidentes ocurridos durante la jornada laboral, pero las mujeres representan el 64,6% de los accidentes de trayecto en Aysén, la proporción femenina más alta del país en esta categoría.
Salud mental concentra las enfermedades profesionales
Durante 2025 se presentaron en Aysén 661 denuncias por posibles enfermedades profesionales. De ellas, el 15,6% fue calificado como de origen laboral, una de las proporciones más bajas del país.
Las mujeres concentraron 61 de los 83 casos, equivalentes al 73,5%, mientras que los hombres registraron 22. Esta brecha se encuentra por encima de la distribución nacional, donde las mujeres representaron el 67,5% de las enfermedades profesionales.
La salud mental fue el diagnóstico predominante, representando el 85,5% de las enfermedades profesionales calificadas en la región.
Finalmente, los resultados plantean el desafío regional de fortalecer la gestión preventiva en las empresas, aumentar la fiscalización de los sectores con mayor exposición, revisar las condiciones de transporte y desplazamiento y abordar de manera prioritaria los riesgos psicosociales que afectan especialmente a las trabajadoras de los sectores Salud, Servicios y Educación.




















