Universidad de Aysén, -
La Universidad de Aysén lleva a cabo este año su plan de desarrollo de las capacidades de investigación, que permitirá crear programas de postgrado, laboratorios y grupos de investigadores. La historia del plan comienza en la Patagonia, una hermosa región y reconocido laboratorio natural, que a su vez tiene problemas muy reales: la desigualdad por el aislamiento de una zona extrema, su fragilidad ante el cambio climático y, además, una alta dependencia de alimentos que vienen de otras regiones. La universidad, entonces, se da cuenta de que para ayudar a resolver estos problemas necesita más laboratorios, programas de postgrado como magíster y doctorado, incrementar el equipo de científicos y, además, avanzar en convertir los descubrimientos en soluciones prácticas para la gente. Por lo tanto, para fortalecer su contribución científica, crea un plan a 10 años (2025-2035) y consigue el apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología, a través del Financiamiento Estructural I+D+i Universitario Territorial (FIUT), así como también del Gobierno Regional de Aysén.
El Plan FIUT busca transformar a la Universidad de Aysén en un polo de conocimiento con sello "Patagonia-Aysén", orientando sus capacidades de investigación e innovación hacia tres desafíos prioritarios del territorio: la desigualdad socioterritorial en zonas extremas; la vulnerabilidad de los ecosistemas y la transición hacia un desarrollo bajo en carbono; y la inseguridad alimentaria y el fortalecimiento de sistemas sostenibles. Para responder a estos desafíos, el Plan articula cuatro líneas estratégicas de investigación: Cambio Climático y Territorios Sostenibles; Patrimonio, Desarrollo y Bienestar Humano; Innovación Tecnológica y Desarrollo Productivo; y Transición Energética en la Patagonia-Aysén.
A su vez, contempla la construcción de ocho laboratorios modernos y espacios colaborativos para la ciencia y la innovación. Asimismo, la universidad dará un salto educativo, ampliando su oferta de programas de magíster y su ofrecer un doctorado. Por otra parte, se espera que los y las investigadores formen equipos interdisciplinarios, en alianza con la comunidad, las empresas, el sector público y expertos internacionales. Todo con el mismo foco: generar conocimiento y lograr que la investigación se transforme en innovación, tecnologías y soluciones para el territorio.
Llegando al año 2035, la Universidad de Aysén se transformará en un polo de conocimiento e innovación respetado a nivel nacional e internacional. La región tendrá una mejor capacidad de producir su propia ciencia y tecnología, gracias al talento que logrará cultivar y atraer. El conocimiento científico podrá ser la base para diseñar políticas públicas que mejoren la calidad de vida, además de impulsar innovaciones sociales y tecnológicas, para proteger los ecosistemas y promover el bienestar humano.
Esta visión es posible gracias al trabajo de la comunidad universitaria y representa el compromiso profundo de la universidad con su territorio, característica que la define desde sus inicios. Al potenciar su lugar en la Patagonia, la Universidad de Aysén asume el desafío de convertirse en un gran motor de desarrollo del sur austral. El futuro de la región no se escribirá desde afuera, sino que nacerá aquí mismo, impulsado por el talento local y una ciencia con sentido territorial, demostrando que desde esta zona extrema podemos generar el conocimiento y crear las soluciones que la región necesita.




















