Cámara Chilena de la Construcción, Coyhaique
El desarrollo de nuestra región está estrechamente ligado a la fuerza laboral de la construcción. Detrás de cada metro de pavimentación, vivienda o infraestructura pública hay trabajadores que sostienen a las familias ayseninas. Sin embargo, las cifras más recientes de empleo entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para el trimestre mayo-julio de 2026 nos obligan a levantar una alerta: el sector continúa enfrentando un escenario complejo que exige acción inmediata.
En el último período, nuestra actividad registró 5.592 personas ocupadas, lo que representa el 9,9% del empleo regional. Aunque la contracción interanual mostró una moderación (?14,9% frente al ?21,8% del trimestre abril-junio), la realidad es que el sector sigue perdiendo dinamismo. En doce meses hemos perdido 979 puestos de trabajo, y en lo que va corrido de 2026 la caída acumula 850 plazas laborales. Además, entre el trimestre anterior y el actual, el empleo sectorial bajó un 2,2%. La caída de la construcción sigue siendo sensiblemente más pronunciada que la del total regional (?4,3%), posicionándonos en un momento crítico.
Como Cámara Chilena de la Construcción Coyhaique nos mueve la voluntad de cooperar y proponer. Por ello, teniendo claro que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) es el principal mandante de infraestructura en la zona, hacemos un llamado a dinamizar y reactivar la inversión pública regional.
Si no logramos reactivar la generación del empleo en el sector construcción, estas cifras seguirán al alza, convirtiéndose en una tendencia que se hace insostenible en el corto y mediano plazo.
Para que esta reactivación sea efectiva, inclusiva y sostenible, resulta fundamental diversificar la escala de las licitaciones. Si bien los megaproyectos son clave para el desarrollo, se requiere una cartera fluida de proyectos medianos y pequeños. Esta estrategia permite que las PYMES -que conforman la columna vertebral del tejido productivo regional y son las principales generadoras de mano de obra directa- puedan adjudicarse contratos, mantener sus operaciones activas y contratar mano de obra local.
Agilizar los procesos de licitación además de programarlos con anticipación, así como también los plazos de ejecución de las obras, para que no paralicen por condiciones climáticas adversas; y garantizar un flujo constante de obras menores y conservaciones; es una receta donde gana toda la región.
Desde la CChC Coyhaique reiteramos nuestra absoluta disposición a trabajar para empujar la agenda de infraestructura que Aysén necesita. El dinamismo de la construcción es el motor que mueve nuestra economía local; y cuidarlo es algo a lo que todos estamos llamados.






















