Columnista, Colaborador
En una realidad penitenciaria como la actual, con unidades penales operando a plena capacidad, por no decir derechamente sobrepobladas, tener plazas disponibles en los Centros de Educación y Trabajo (CET) es un lujo que en teoría no nos podemos dar, más aún teniendo en cuenta que este tipo de unidades penales de carácter productivo preparan de mejor manera el regreso de los penados hacia el medio libre.
Nuestra Subdirección de Reinserción Social se trazó como tarea este año diseñar y comenzar a implementar una estrategia de copamiento de los CET, dicho de otra manera, queremos optimizar la capacidad instalada como estrategia para disminuir el riesgo de reincidencia delictual de las personas que por sus características pueden llegar a cumplir parte de su pena en un recinto de estas características, es decir un régimen basado en la confianza y autodisciplina.
Sin embargo, la tarea no es tan fácil como suena, si fuera por descongestionar cárceles probablemente todos los CET operarían a máxima capacidad o incluso sobrepoblados, sin embargo, contar con la confianza de la Institución demanda mucho compromiso, también someterse a un régimen de autodisciplina. Por ello los y las postulantes deben cumplir con estrictos requisitos normativos, como haber extinguido al menos dos tercios de su condena, registrar una conducta intachable, contar con informes psicológicos favorables y mostrar una real disposición al cambio, sólo así se les otorga una oportunidad real de adquirir un oficio en un centro de educación y trabajo.
En el caso del CET Valle Verde, donde están puestos todos nuestros esfuerzos, este año ha mostrado un crecimiento sostenido que ha permitido superar las proyecciones iniciales y avanzar hacia el cumplimiento de las metas institucionales de reinserción social. De acuerdo con los antecedentes de gestión regional, el programa CET ha desarrollado una estrategia orientada a aumentar las postulaciones, optimizar los procesos de selección y fortalecer las oportunidades laborales y formativas para la población penal, contribuyendo directamente a una mejor utilización de las plazas disponibles.
Lo anterior implica un trabajo arduo de los equipos técnicos locales de las unidades penales del sistema cerrado, pues se deben identificar candidatos que estén por cumplir los requisitos y comenzar a perfilarlos, parte de su trabajo de intervención individual debiese estar orientado a intervenir factores criminógenos que faciliten su adhesión al régimen del sistema semiabierto.
El aumento en las tazas de ocupación de los CET se traduce en un incremento tanto en la cantidad como en la calidad de los productos, por eso quiero aprovechar estas últimas líneas para dar a conocer nuestra oferta regional. Productos de panadería en Coyhaique, Puerto Aysén y Chile Chico; pirograbado en madera, vidrio y policarbonato, confección de muebles, estructuras metálicas, talabartería, producción hortícola en el CET de Valle Verde, además de los panchos y parrillas aprovechando que se acercan las fiestas patrias.





















