Redacción, Diario El Divisadero
El pasado martes 5 de mayo, a las 16:00 horas, se llevó a cabo la inauguración de la obra escultórica "Kawésqar: Guardianes de los canales, culturas del fin del mundo" en el Mirador Río Simpson, ubicado en el sector bypass de Coyhaique. La ceremonia reunió a autoridades regionales, representantes culturales y miembros de la comunidad, marcando un nuevo hito en la valorización de los pueblos originarios en la Región de Aysén.
La iniciativa fue financiada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del FONDART Regional 2025, en la línea de culturas de pueblos originarios, con una inversión cercana a los 12 millones de pesos. El proyecto tuvo como objetivo principal rescatar y difundir la historia y cosmovisión del pueblo Kawésqar, antiguos navegantes de los canales australes.
La actividad contó con la presencia del Seremi de las Culturas, Sergio Becerra; el asesor Alex Huarapil Moraga; y el director de la Corporación Cultural, Hernán Cares, quienes destacaron la importancia de este tipo de iniciativas para fortalecer la identidad regional y promover un turismo cultural respetuoso.
La obra, de dos metros de altura y elaborada en madera de lenga, fue creada por el escultor Pedro Bórquez, junto a un equipo interdisciplinario compuesto por la investigadora Cynthia Ziehlmann, la ilustradora Lía Gálvez, el realizador audiovisual Arturo Solís y el desarrollador web Miguel Sandoval. El proceso incluyó investigación histórica, creación artística y el desarrollo de una plataforma digital educativa.
Instalada en un punto estratégico de alta afluencia, la escultura no solo busca embellecer el entorno, sino también convertirse en un espacio de aprendizaje. A través de un código QR incorporado en la obra, los visitantes pueden acceder gratuitamente al sitio web www.artealfindelmundo.cl
, donde se dispone de información, ilustraciones y registros audiovisuales sobre la cultura Kawésqar.
Este proyecto se suma a otras iniciativas desarrolladas en el mismo sector, como las esculturas dedicadas a los pueblos Aonikenk y Chono, consolidando el Mirador Río Simpson como un circuito cultural al aire libre. Con ello, se avanza en la proyección de este espacio como un referente para la educación, la memoria y la difusión del patrimonio indígena en la región.




















