Marcelo Santana Vargas, Gobernador Regional de Aysén
La reciente Cuenta Pública del Presidente de la República dejó anuncios importantes para el país y también señales que merecen ser observadas por nuestra región.
Valoramos especialmente la ratificación del compromiso con la pavimentación de la Carretera Austral. Para nuestra región, la conectividad no es solo infraestructura; es integración, soberanía y oportunidades para cientos de familias que viven en localidades alejadas. Cada avance en conectividad significa mejores condiciones para el turismo, para nuestros emprendedores y para la calidad de vida de quienes vivimos en la Patagonia de Aysén.
También es positivo que el Gobierno haya puesto énfasis en impulsar la inversión y reducir trabas burocráticas. Chile necesita volver a crecer y las regiones tenemos mucho que aportar a ese desafío. Aysén cuenta con enormes oportunidades en sectores como el turismo, la agricultura, la pesca, la acuicultura y las energías renovables. Para aprovechar ese potencial necesitamos más inversión, más empleo y más capacidad para concretar proyectos.
Asimismo, destacamos los anuncios vinculados al fortalecimiento del mundo rural y la agricultura familiar campesina, materias que coinciden con iniciativas que hemos impulsado desde la región, como Aysén Campo Vivo, un plan orientado a fortalecer la producción local y la vida rural.
Sin embargo, también quedaron temas pendientes. Hubiese sido deseable una referencia más decidida a las regiones extremas y a las brechas que aún enfrentamos. En Aysén los costos de vida son mayores, sufrimos el aislamiento y muchas veces acceder a servicios básicos requiere esfuerzos adicionales. La equidad a lo largo de Chile exige reconocer esas diferencias y avanzar en medidas concretas que permitan enfrentarlas.
La descentralización sigue siendo una tarea pendiente. Los gobiernos regionales hemos asumido crecientes responsabilidades en materia de inversión y planificación, pero aún necesitamos más herramientas y mayor autonomía para responder de mejor manera a las necesidades y realidades de nuestras regiones.
Del mismo modo, echamos de menos una mirada más profunda hacia el litoral austral y la economía azul. Aysén posee una riqueza marítima extraordinaria que representa una gran oportunidad para generar empleo, innovación y desarrollo para nuestras comunidades costeras.
En definitiva, la Cuenta Pública deja señales positivas que valoramos. Pero el desafío sigue siendo avanzar hacia un país donde las regiones sean protagonistas del desarrollo nacional y no solo receptoras de decisiones tomadas desde el nivel central.
Aysén tiene mucho que aportar al futuro de Chile. Por eso creemos que el crecimiento del país será más sólido, más justo y más sostenible en la medida que incorpore la mirada, las necesidades y las oportunidades de regiones como la nuestra. Porque Aysén debe estar en la hoja de ruta de Chile.















