Hernán Libedinsky Moscovich, Fiscal Regional de Aysén
Una de las críticas más recurrentes y generalizadas de la comunidad hacia las instituciones públicas es que no se sienten escuchadas o consideradas. Por ello, al asumir este período de gestión, nos comprometimos a adoptar una política de puertas abiertas, con una Fiscalía que se esfuerce por ser cercana, sensible y perceptiva para escuchar y recibir los requerimientos y necesidades ciudadanas.
Lo anterior, entre otras cosas, nos permitirá conocer y obtener de primera fuente datos o información que puede resultar crucial para la investigación y persecución penal, focalizando los recursos disponibles, a la vez que contribuirá a una pronta atención, y una efectiva protección de víctimas y testigos.
En ese sentido, hemos decidido realizar cuentas públicas locales en cada Fiscalía de la Región, las cuales se repetirán cada año como una señal y manifestación clara del compromiso con la comunidad, y una motivación para nuestros fiscales y funcionarios de desplegar, dentro de sus funciones habituales, una estrecha relación con el ecosistema de justicia, y también, de cercanía y vinculación con la comunidad.
Además de las cuentas públicas, que son un ejercicio necesario de transparencia, debe avanzarse más en la participación en mesas de trabajo con la comunidad organizada para dar cuenta de la labor realizada, y poder recibir opiniones y comentarios, así como también observaciones o críticas.
Es así que el martes recién pasado tuvimos la oportunidad de participar en la primera cuenta pública combinada entre la Fiscalía Local de Aysén y de Cisnes.
La cuenta que escuchamos el martes confirma que la labor de la Fiscalía en el territorio que abarca la jurisdicción de Aysén y Cisnes, presenta desafíos singulares. Las grandes distancias, la dispersión geográfica, el clima y las dificultades de conectividad exigen presencia en terreno, coordinación permanente y respuestas adaptadas a la realidad de las comunas de Aysén, Cisnes, Guaitecas y Lago Verde.
Las cifras expuestas revelan una carga de trabajo creciente: entre enero y agosto de 2026 ingresaron 2.701 causas en las Fiscalías de Aysén y Cisnes, un 9,4% más que en igual período del año anterior. Este escenario nos obliga a observar con especial atención fenómenos como el aumento del uso malicioso de tarjetas y de las causas vinculadas a violencia intrafamiliar, y a focalizar nuestros esfuerzos conforme a las necesidades locales.
Pero, como bien se ha señalado, detrás de cada cifra hay una persona que espera una respuesta. Por ello, junto con valorar los resultados obtenidos en investigaciones de alta gravedad y la participación de fiscales y funcionarios en más de dos mil audiencias, relevamos especialmente el trabajo de protección y acompañamiento que ha permitido derivar a más de 400 víctimas y testigos a atención especializada durante 2026.
También constituye un avance significativo la instalación de una Fiscalía con presencia permanente en Puerto Cisnes. Esta decisión acerca el Ministerio Público a las comunidades más alejadas y expresa, de manera concreta, nuestro compromiso con una persecución penal descentralizada, oportuna y conectada con las particularidades de cada localidad.
Por cierto, nada de esto sería posible sin la colaboración de Carabineros de Chile, la Policía de Investigaciones, Gendarmería de Chile, la Armada de Chile, el Poder Judicial y los distintos servicios de la red pública.
El desafío que sigue es consolidar esta coordinación, fortalecer las capacidades investigativas, mejorar los tiempos de respuesta y mantener siempre una atención respetuosa y cercana a víctimas y usuarios.




















