Francisco Mardones Pino, Periodista
¿Cómo desarrollar nuevas estrategias turísticas? ¿Cómo incorporar nuevos actores al turismo? ¿Qué ofrecer para que los visitantes se queden más tiempo, en baja temporada y, al mismo tiempo, cuiden el patrimonio regional?
Preguntas como estas fueron respondidas en una actividad realizada la semana pasada en Coyhaique, dirigida a emprendedores del ámbito turístico y creativo (cultural) y organizada por Pulso Austral. Se trató de la Escuela de Resiliencia Creativa que tuvo como invitada especial a la diseñadora gráfica, gestora cultural y directora ejecutiva de la Red Nacional de Territorios Creativos, Teresa Díaz, quien presentó una charla magistral denominada El futuro de Aysén: un territorio creativo.
En conversación con El Divisadero, Teresa Díaz ahondó en los conceptos de territorio creativo y economía creativa, desde la experiencia de dirigir la Red Nacional de Territorios Creativos que trabaja con ciudades como Concepción, Valparaíso y Frutillar que han aprovechado su riqueza cultural para darle un valor agregado a la experiencia turística.
¿En qué consiste este concepto de territorios creativos?
Los territorios creativos se definen como estos espacios territoriales delimitados geográficamente que han decidido situar y poner a la cultura y la economía creativa al centro de su desarrollo local. Es decir, acá hablamos tanto como regiones, comunas, barrios, ciudades, calles, incluso. Son territorios que por su diferente naturaleza geográfica, social, política, histórica y también cultural y creativa, se han organizado a través de gobernanzas territoriales públicas, privadas, con la academia también, para ir trabajando en pos de un territorio creativo con un propósito territorial, con una marca territorial.
Luego de un trabajo largo y persistente, público y privado, son territorios que finalmente están trabajando con un objetivo territorial para situar a la economía creativa al centro de su desarrollo local. La economía creativa es un tipo de economía que fusiona los valores simbólicos que te otorga la cultura y la creatividad, y lo fusiona con los elementos del mundo de la economía. Es un tipo de sector que hoy día está aportando al PIB nacional, que genera empleos, con empresas que están pagando sus impuestos regularmente, que exportan también servicios y productos. Ees un tipo de economía que su motor es el desarrollo creativo y cultural, como el diseño, la artesanía, lo audiovisual, el videojuego, lo editorial, la arquitectura, las artes visuales, etc.
Están trabajando con ciudades que son íconos, como Valparaíso, Frutillar, que uno asocia inmediatamente con eventos culturales más o menos masivos, ya reconocidos en la comunidad en general. ¿Qué ventajas ves en Aysén, donde hay una identidad propia, con una hospitalidad muy característica?
Esa es una característica que yo veo en el sur de Chile. Yo vivo en Frutillar y también siento ese carácter acogedor. Ahí tenemos como una ventaja de estar también habitando lugares que son más australes, más difíciles de llegar, que tenemos un clima más adverso. Es una característica del habitante de un lugar que es más duro también. Entonces por lo mismo yo creo que hay como una búsqueda de ese calorcito humano.
De lo que he podido conocer y también acompañar en este proceso que estamos asesorando para que se conforme una gobernanza territorial en Aysén, algo que hemos identificado estos días es el potencial del turismo de naturaleza. Tienen una naturaleza que es impresionante, que están en plena Patagonia. Pero creemos que también ahí hay un potencial enorme de diversificar aquel tipo de turismo, hacia un turismo creativo y cultural, que tiene que ver también con cómo diversificamos las ofertas turísticas, como las hacemos más completas, como las hacemos también más profundas, para poder tener a un visitante que se pueda quedar más días, que pueda interactuar de manera más profunda con el cultor, con la persona que ofrece la experiencia.
Todos los emprendedores que venían del mundo del turismo y del mundo creativo, veían en esto justamente una súper oportunidad para diversificar su oferta turística y también para poder ofrecer algo más que no sea solamente un paisaje, una carretera austral, y hacer que esta identidad se empiece también a ir desarrollando, a ir trabajando con narrativa, con comunicación, con divulgación.
¿Qué se necesita para desarrollar una oferta de ese tipo, tan diversa?
Es la oportunidad que hay, que es una región muy grande, muy diversa y que está muy esparcida en el territorio. Eso juega a favor y también en contra, por la conectividad, el clima, etc. Creo que hay una oportunidad de formalización de muchas experiencias turísticas. Hoy día hay un turismo que está como en niveles bastante iniciales, para mi gusto, pero que creo que tiene un potencial gigantesco en formación, por ejemplo, de tour operadores, guías turísticos. Entender también que hay una estacionalidad súper importante acá, ¿qué pasa en temporadas bajas? ¿Qué podemos salir a ofrecer cuando estamos en temporada más baja? Hay un desafío gigantesco en vincularse entre la oferta turística, el servicio de transporte, hotelería, restaurante, para que sea realmente una oferta encadenada del turismo y que finalmente la oferta turística creativa también sirva y trabaje también en esas lógicas.
El desafío acá está en la conexión, en la articulación. Mi sensación es que todavía están trabajando todos un poquitito atomizados, y si se empieza trabajando desde esa mirada más de la articulación, de la colaboración en pos de un territorio, va a ser súper interesante lo que podemos ver en cinco o diez años.
También existe un público muy interesado en este tipo de experiencias turísticas más inmersivas. ¿Qué experiencias tenemos de las que podamos aprender y en las que el turista no solamente va a conocer un lugar, sino que trata de empaparse un poco más de otras cosas?
Se me viene a la cabeza la Ruta de los Abastos en la región de O'Higgins, que es una cooperativa de turismo que ofrecen experiencias turísticas que están lideradas por el campesino, por la persona que tiene el restaurante súper tradicional allá, la persona que que trabaja el maíz, el trigo y que finalmente hace desde la molienda hasta un pan, cervezas, lo que se te ocurra. Ellos tienen súper bien empaquetadas estas experiencias turísticas rurales, que también son súper desafiantes. Las tienen súper bien organizadas, a través de una página web y también esta misma cooperativa lo que hace es generar un pasaporte donde tú puedes ir como visitante y tienes un descuento en diferentes lugares. Esos son ejemplos que son dignos de mirar, dado que ya están ocurriendo eso en diferentes partes de Chile.
Lo bonito de eso también es que el mismo cultor, el mismo emprendedor es el que genera esta experiencia. Son líderes que han tenido también que entender esta lógica de poder enseñar algo que no saben enseñar o mostrar algo que no lo quieren mostrar, o cómo poder empaquetar de forma turística algo que ellos ya hacen generalmente. ¿Pero cómo se convierte eso en un producto turístico? Ese es un ejemplo súper interesante.
Acá hay harto de eso…
Por eso que es súper importante entender qué es lo que tenemos también en los territorios, o sea, con qué contamos, qué tipo de activos existen. Hay fiestas, hay un sinfín de festividades de norte a sur. Por ejemplo, La Tirana, que es un producto cultural súper importante y que hoy día es un atractivo turístico enorme y que mueve muchísimo dinero, a muchísimas personas, traslados, alojamiento, maquillaje, vestuario, grupos de baile, academia, lo que se te ocurra, música, teatro, danza. Entonces, cómo también empezamos desde los territorios a poder identificar y levantar y mapear qué tenemos como activos y cómo esos activos los podemos potenciar.
Entonces es súper importante cuando uno empieza con este tipo de preguntas, es ¿con qué cuento?, ¿qué tipo de activos culturales existen en mi barrio, en mi ciudad, en mi región? Y ¿cómo yo, desde el turismo o desde la cultura, puedo generar ese elemento y transformarlo en una experiencia creativa y cultural?
Así como tú lo dices, se abren un montón de posibilidades. En la región hay tanta variedad de saberes, de quehaceres, de festividades, donde puedes hacer un recorrido por toda la región, prácticamente.
Hay mucho patrimonio cultural acá. El punto es cómo lo ponemos en valor, cómo lo levantamos, cómo hacemos que estos nos sirvan justamente para diversificar las ofertas turísticas, pero también cuidando el territorio. Tampoco queremos actividades supermasivas que exploten estos territorios. Creemos que este tipo de turismo también ayuda a que el visitante pueda cuidar el lugar, que lo valore, que lo haga propio, porque finalmente estamos hablando de un visitante que es más cuidadoso también con las comunidades, las respeta, las cuida, interactúa con las personas, las quiere conocer, al cultor, al artesano; son interacciones que son más genuinas, que son más verdaderas, entonces por lo mismo es un tipo de visitante que va a cuidar mucho más el territorio, entonces también eso nos asegura finalmente una sostenibilidad también futura, territorial.
Luego de esta charla magistral que nos abre la mente, ¿hay algún tipo de acompañamiento? ¿Se pueden ir articulando movimientos de colaboración entre operadores turísticos, gastronómicos? ¿Qué ayudas se necesitan para ir concretando cosas?
Lo que está haciendo Pulso Austral es súper interesante de poner en valor los conceptos de economía creativa, industria creativa, turismo creativo, para poder también articular estas iniciativas que ya están ocurriendo. El que estemos trabajando nosotros como Red Nacional junto con este territorio es justamente para que se puedan sumar en un futuro a la red. Cuando tú te sumas a esta red además se te abre el mundo a todo Chile, te conectas con personas desde Arica a Punta Arena, iniciativas que están ocurriendo en otras regiones. Hay intercambios de conocimiento, de buenas prácticas, hay circulación también de experiencias, de artistas, de saberes. Yo creo que es entender que Aysén está súper aislado, pero no por eso estás lejos de las redes y creo que también sumarse a otras redes nacionales también hace que aparezcan en el mapa.
Es importante ahora bajar a unos instrumentos grandes, sea de Gobierno Regional o de Corfo, que puedan apuntalar y ayudar a instalar estos tema. Nosotras vinimos a abrir conversaciones, nos juntamos con un montón de actores públicos que estuvo súper importante y súper interesante, estuvimos con los creativos. Estamos como evangelizando, poniendo ciertos conceptos, ciertas semillas, pero ahora esta posta también la tiene que tomar la institucionalidad. Ellos se hacen cargo finalmente de estos temas, de poner recursos, de desarrollar esta región con esta óptica para que tengamos una región mucho más rica, mucho más diversa, mucho más cuidada también, con mayor desarrollo económico, social, cultural. Entonces yo creo que hoy día la apuesta está ahí también, o sea como en compartir esta responsabilidad entre la academia, el sector público, el privado, los artistas, los creadores y la sociedad civil también en el fondo es como entendamos esto pero de manera conjunta.
Hay mucho potencial a desarrollar…
Veo que hay como un interés muy genuino, desde los creadores, los emprendedores, también del mundo turístico, creo que hay un interés como real en desarrollar su región, creo que esa fuerza, esa pulsión, yo creo que no hay que perderla, no hay que desanimarse. Son regiones súper australes y que el clima no es un tema. Miro para afuera y hay nieve. Hoy estamos frente a una crisis climática importantísima y súper grave en todo el mundo. Cómo el clima es parte de un relato también. Me parece también que es una región que lo tiene todo por hacer, y tiene algo que no tienen muchas de ellas o la mayoría, que es una geografía, una naturaleza impresionante. Ese es un atributo que no lo tienen todas las regiones. Desde ahí hay que construir un relato que sume la geografía, que sume esta naturaleza tan impresionantemente bella y cómo eso nos sirve para dar un paso más adelante en sofisticar esta narrativa, en decir que somos naturaleza y algo más. Y ese algo más, para mí, tiene que ver con la cultura, con los saberes hacer, con estas tradiciones que están acá y que son únicas de esta región.



















