Redacción, Diario El Divisadero
El cine independiente latinoamericano cerró una primera etapa en la Región de Aysén. Con películas provenientes de nueve países y una programación que combinó exhibiciones, encuentros con realizadores y actividades formativas, EFÍMERA, Festival de Cine Itinerante al Sur del Mundo, concluyó su primera edición en Coyhaique con la premiación de las producciones más destacadas.
Durante cinco días, el certamen abrió espacios para acercar al público regional a historias y realidades diversas, abordando temáticas como la identidad, la ruralidad, las culturas indígenas y las transformaciones sociales que atraviesan distintos territorios.
La ceremonia de clausura reconoció películas en distintas categorías. En cine rural fronterizo, el jurado distinguió a El último viaje, del director argentino Martín de Dios, y Secreto de cabeza, del realizador chileno Matía Lorenzo.
La producción argentina fue destacada por su propuesta visual y por retratar las transformaciones que provoca la minería en las formas tradicionales de habitar un territorio y construir comunidad. En tanto, la película chilena llamó la atención por su particular construcción narrativa, que combina material de archivo encontrado de manera azarosa y un diario íntimo para desarrollar una historia sobre la fragilidad personal.
En la categoría de cine Queer, el reconocimiento principal fue para Todos los nombres empiezan con M, de la directora argentina Carla Scolari. La película aborda la identidad trans a través de la relación entre una madre y su hija, y fue valorada por su sensibilidad, humanidad y solidez cinematográfica. También recibió una mención de honor Cielo de enero, de Sofía Plesky, producción que explora la ternura, la vulnerabilidad y los primeros amores.
Las historias vinculadas a los pueblos originarios también tuvieron protagonismo. En la temática indígena fueron reconocidas Renacimiento, película guatemalteca que representa la lucha de una comunidad a través de una propuesta fotográfica, sonora y de montaje, y Las raíces de Efraín, obra que aborda la muerte desde la cosmovisión mapuche como la continuidad de un nuevo camino.
Más allá de los reconocimientos, la primera edición de EFÍMERA buscó generar un vínculo entre realizadores y espectadores. Con el cierre de su programación en la capital regional, EFÍMERA inicia una nueva etapa marcada por su carácter itinerante.
El festival es organizado y producido por la Cooperativa Audiovisual Aguacero y cuenta con financiamiento del Fondo Audiovisual del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.






















