Redacción, Diario El Divisadero En la primera parte de este artículo se hizo mención al nacimiento del diario El Siglo en el año 1940, en la hermosa propiedad de Moneda 716 y a la Estrella Roja que lucía en el techo de dicha casa. Vino una época de gran prosperidad para El Siglo que duró 8 años, hasta que el traidor Gabriel González Videla, persiguió y relegó comunistas y buscó todos los caminos para silenciar la prensa que criticaba al gobierno.
El hostigamiento político y los problemas económicos acarreados, llevaron a que se tomara la decisión de vender el inmueble, desmontar el taller de imprenta y dejar de editar el diario. Fue de tal magnitud la persecución dirigida desde el gobierno que se publicaron avisos en la prensa capitalina anunciando "el remate público, para el 24 de septiembre (1948) de ese insolente bastión comunista". Tres días antes de la fecha del remate la dirigencia comunista firmó una promesa de compraventa con Sergio Alcayaga, Mario Larraín y los hermanos Jaime y Juan Sanfuentes Yrarrázaval, estipulando los términos de la transacción en $10 millones. Esta venta generó una importante cantidad de dinero, la que en parte se utilizó para comprar una nueva propiedad, esta vez en Lira 363. Allí se rearmó el taller que se denominó Imprenta Horizonte y en las postrimerías del gobierno del traidor se comenzó a publicar nuevamente El Siglo. Esto marcó la segunda etapa del diario, que va de 1952 a 1973, saliendo con una frecuencia diaria.
En cuanto al hermoso edificio de Moneda 716 éste fue demolido y los nuevos dueños construyeron allí un edificio de 9 pisos denominado Edificio Metropolitano.
En el registro histórico de este importante diario, hay dos hechos relevantes en esta segunda etapa. El primero se refiere a la operación de desarme de la imprenta para su posterior traslado y rearme en la nueva propiedad. El desarme ocurrió entre octubre de 1948 y enero de 1949. El traslado no ocurrió como se esperaba porque cuando los operarios llevaban las piezas de la maquinaria fueron detenidos y operarios y piezas fueron a parar al cuartel de la Dirección General de Investigaciones en Mackenna 1314, donde permanecieron algún tiempo. La imprenta volvió a funcionar el 23 de noviembre de 1950 tras haber sido lentamente rearmada, pieza por pieza. El segundo hecho anecdótico y que es parte de la leyenda, cuenta que la rotativa offset comprada en el año 1971 se hizo con el dinero que obtuvo Pablo Neruda al ganar el Premio Nobel de Literatura.
La tercera etapa de El Siglo fue durante la dictadura de Pinochet y se editaba en la clandestinidad y de manera irregular, pero nunca fue acallado.
La cuarta y última época comenzó en septiembre de 1989 y continúa hasta nuestros días, publicándose de manera legal pero con frecuencia semanal. Actualmente el diario es digital aunque en algunas ocasiones sale impreso, cumpliendo con la misión de entregar noticias, reflexiones, debates, análisis, vinculadas a la defensa de los derechos del pueblo.
¿Y la Estrella Roja? Al parecer la misma estrella fue colocada sobre Teatinos 416, inmueble que empezó a arrendar el PCCH en 1958, tras la derogación de la Ley Maldita. Si quiere saber qué pasó después del Golpe Militar con la infausta trayectoria de la Estrella, le sugiero que el 27 de este mes vea el documental en el Centro Cultural Coyhaique.





















