Columnista, Colaborador
La ultra derecha como toda ideología o ismo, tiene una visión sobre La Política, El Estado, las formas de pensar y un orden interno que siguen al pie de la letra, claro, graves y evidentes deficiencias tienen respecto a lo técnico y profesional en el mando del ejecutivo, pero en lo que no cabe duda, es que saben cómo usar e insertar rápidamente lo fundamental del pensamiento más conservador en una sociedad democrática, para el republicano chileno, el pensamiento de la ultra derecha conservadora debe prevalecer para estandarizarse.
Mientras, la oposición ve pasar a la velocidad de la luz cientos de proyectos de ley que vulneran la democracia de las personas y nada, ve actos de corrupción, colusión y fraude al fisco y nada, ve y escucha ediciones de prensa que son ineludiblemente falsas en los noticieros y nada, ve como se utiliza la máxima envestidura nacional para llevar a cabo una postura personal ideológica respecto a una decisión de Estado usando fondos y recursos estatales destinados a seguridad y nada, podría incluso arrojar una pluma al suelo y se escucharía alto su aterrizar debido a la abundante falta de ruido.
Quizás esa rapidez y eficacia en la colocación de un ismo ultra conservador en El Estado nos trajo de regreso aquella nefasta moda usada desde 1973 hasta 1989 y que habíamos olvidado por completo, estábamos tan acostumbrados a la amplitud centrista y laica en una democracia que nos olvidamos de que en Chile existen extremos políticos en fundamentalismos religiosos y hoy somos gobernados e inducidos hacía su ideal vorágine.
En la Región de Aysén, hace poco vimos a civiles pedir nuestro voto para poder representarnos en las diferentes formas cívicas de El Estado y defender nuestra democracia y el respeto a la voluntad del ciudadano, pero aún no he visto ni escuchado un análisis político crítico y frontal de parte de los elegidos respecto a los actos de apropiación particular de la decisión Estatal, los abusos ya nefastos desde el Gobierno sobre los derechos ciudadanos ni el ya absurdo prontuario de "yo no fui" de un eximio, transparente y honorable parlamentario de estas tierras.
Todos estos, temas afectan generan incertidumbre mientras la tenebrosa calma con la que el Gobierno toma decisiones que afectan la democracia sigue sin oposición, lo que hace evidente la carencia de recursos político-intelectuales y valentía crítica de quienes en campaña sonrientes nos enarbolan en la cara las banderas de la democracia, la justicia social y la solidaridad.
En resumen, el silencio es ensordecedor cuando todos callan al unísono.




















