Hernán Libedinsky Moscovich, Fiscal Regional de Aysén
Nuestra región no es ajena a las amenazas delictuales que ocurren en otras zonas del país. Por lo mismo, debemos perseguir el delito con rigor, fuerza y objetividad, utilizando todas las herramientas investigativas, tecnológicas y humanas disponibles.
Trabajar mancomunadamente con las policías y con las instituciones del Estado es un imperativo, porque ningún organismo, por sí solo, puede enfrentar la delincuencia y sus efectos negativos para la sociedad.
En ese sentido, la labor que realiza Carabineros y la Policía de Investigaciones de Chile, como órganos auxiliares y colaboradores del Ministerio Público en las tareas de investigación criminal, es de suma importancia. Cada diligencia, informe o peritaje efectuado por las Brigadas especializadas o los Laboratorios de ambas instituciones son elementos de gran ayuda para el esclarecimiento de los hechos y para sostener la acción penal.
Asimismo, el trabajo efectuado por instituciones como el Servicio Médico Legal, el Instituto de Salud Pública u otras entidades o servicios que trabajan directamente con víctimas, como los Hospitales provinciales, el Hospital Regional través de su Unidad Clínico Forense Hospitalaria, el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia y organismos colaboradores, pueden traducirse en informes o pericias que se incorporan a las carpetas investigativas.
Pero el trabajo no termina allí, puesto que posteriormente el perito debe comparecer a un eventual juicio oral para exponer sobre el contenido y las conclusiones de su informe o pericia, pudiendo ser interrogado por Fiscales, Defensores y demás intervinientes.
Un peritaje, entendido como un informe elaborado por un perito -profesional con conocimientos especializados sobre una determinada ciencia, arte u oficio-, le otorga aún más objetividad al proceso porque dicho informe debe emitirse con imparcialidad, cumpliendo determinadas formalidades y con estricto apego a la ley. Además, posee un valor o peso específico que puede marcar diferencias a la hora de formar convicción en un tribunal.
En este sentido, mejorar la calidad de la investigación de las causas en sus distintos niveles de volumen y complejidad es esencial para el adecuado desarrollo de nuestra labor y encontrar así la mejor solución al conflicto penal. Y en ese camino, el trabajo pericial de las instituciones mencionadas contribuye al desarrollo de nuestro eje institucional del Plan Estratégico de inteligencia para investigar, donde buscamos fortalecer la investigación a nivel humano, científico y tecnológico.
Si queremos indagar de forma más inteligente, necesitamos generar la sinergia adecuada con las instituciones y servicios ya mencionados, y dotar así a la Fiscalía de una mayor capacidad de gestionar y adoptar decisiones oportunas en un número más alto de casos, y mejorar la calidad de la gestión en los hechos más complejos. Este tipo de informes ayudan a las y los Fiscales, por ejemplo, a tomar mejores decisiones en cuanto a la ocurrencia de un delito, determinar la eventual participación de los imputados, el daño sufrido por las víctimas, entre muchos otros aspectos fundamentales.
Creo que una mayor inteligencia en la investigación implica abordar las indagatorias fortaleciendo la coordinación y el trabajo interagencial, buscando resultados concretos y tangibles a través de informes periciales que aseguren que se aborde de forma completa e integral un sitio del suceso, por ejemplo, a través del análisis de evidencias biológicas, químicas, balísticas, huellas, así como psicológicas, caligráficas, contables o informáticas, todo lo cual resulta indispensable para una investigación objetiva, seria y rigurosa.




















