Redacción, Diario El Divisadero
Durante un trabajo de campo en la Reserva Elemental Melimoyu, en la región de Aysén, el fotógrafo y educador ambiental Jaime Beltrand descubrió una ranita de Darwin (Rhinoderma darwinii) con una inusual coloración azulada y tornasol. Este llamativo hallazgo capturó su atención entre la vegetación mientras buscaba posibles registros de depredadores de la especie. Se trata de un registro sin precedentes para la ONG Ranita de Darwin, que no había observado un ejemplar de este tono en sus 12 años de investigación científica.
El ejemplar encontrado corresponde a un "macho preñado", término que se utiliza debido a que en esta especie es el macho quien se encarga de incubar las larvas dentro de su saco vocal. El espécimen registró un peso de 1,83 gramos, una longitud de 27,01 milímetros y albergaba aproximadamente cuatro larvas en su interior. Tras ser fotografiado bajo un estricto protocolo de bioseguridad para de este modo minimizar su estrés, el animal fue liberado en el mismo lugar. Andrés Valenzuela, médico veterinario y presidente de la ONG, planteó que una posible explicación para esta coloración podría ser el hipoxantismo, fenómeno que consiste en una reducción parcial de los pigmentos amarillos de la piel.
Aunque el origen exacto de la coloración se desconoce, el espécimen conservó algunas zonas verdes y fue recapturado meses después en buenas condiciones de salud y con su tono azul intacto. Esto reduce notablemente la probabilidad de que el cambio de color sea un fenómeno pasajero provocado por alguna enfermedad, el estrés o una mala condición física. Actualmente, los investigadores estudian si esta particularidad posee un origen genético o del desarrollo. De ser heredable, el rasgo podría transmitirse a su descendencia, aunque al tratarse de un único individuo no es posible extraer conclusiones sobre el estado de toda la población.
La ranita de Darwin es una especie endémica de los bosques templados de Chile y Argentina que actualmente se encuentra en peligro de extinción. El anfibio enfrenta graves amenazas como la pérdida de su hábitat natural y la propagación del hongo quítrido. Este histórico registro forma parte de la segunda edición de la Estrategia Binacional de Conservación de las Ranitas de Darwin.




















