Orlando Baesler Heger, Arquitecto
Por muy difíciles que se presenten las circunstancias y debamos, como país, enfrentarnos a una situación complicada, especialmente desde el punto de vista financiero, es necesario asumir las responsabilidades con honestidad y con la convicción de que el camino que recién hemos iniciado es, sin lugar a dudas, el correcto.
Los problemas sociales y el gigantesco desastre financiero con el cual deberemos lidiar no constituye una sorpresa y deberemos encararlo con profesionalismo y una dedicación absoluta a fin de instalar a nuestro país en el camino correcto ya que gracias a nuestro sistema institucional, social y económico hemos podido resistir todos los intentos por conducirnos a una pobreza generalizada y mantenernos en el límite de lo aun aceptable para que desde allí logremos el progreso y el desarrollo que tanto anhelamos.
Tenemos la capacidad para remontar las dificultades, sin embargo, es necesario transparentar lo que se puede y lo que no se puede hacer ya que la comunidad está cansada de promesas, ofertas, mentiras y de la inevitable tentación de culpar de todo al gobierno anterior ya que el pueblo ha decidido entregar las responsabilidad de reconstruir el país a un gobierno que ,sin lugar a dudas ,tiene una mayor capacidad, tanto física como intelectual para sacar a Chile del estancamiento y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Es evidente que el resentimiento crónico que motiva a ciertos sectores de la izquierda tratará de utilizar nuevamente a los estudiantes, a vecinos, mujeres y niños para intentar desestabilizar un régimen cuyo éxito significaría la definitiva extinción de los sectores "progresistas", que, aunque muy disminuidos y casi agonizantes, siempre intentaran vivir del trabajo ajeno y recuperar los privilegios que el propio pueblo les suspendió.
Sin embargo, ante las críticas, comentarios malintencionados e intentos de reeditar la violencia en nuestro país solo hay que "dejar que los perros ladren, es señal de que avanzamos".





















