Redacción, Diario El Divisadero
A comienzos de junio, la Corte Suprema de Justicia dictaminó anular el proceso investigativo desarrollado por la Corte Marcial en torno a la muerte de Iván Vásquez Vásquez al interior de la Tercera Comisaría de Carabineros de Chile Chico, ocurrida el 4 de mayo de 2014. El máximo tribunal del país además ordenó que el caso fuera investigado por la justicia ordinaria a través del Juzgado de Garantía correspondiente y del ministerio Público.
Doce años después de la muerte del fallecido trabajador minero, se vuelve abrir una oportunidad de justicia para su familia -su esposa y sus cuatro hijos-, pero también se vuelve a abrir una herida.
La esposa de Vásquez, Juanita Leuquen Maldonado, se refirió a lo que han sido estos últimos doce años en los que ha debido criar a sus hijos sin ver la justicia que esperan, con una enfermedad a cuestas y aguantando varias situaciones de acoso por parte de personal de Carabineros hacia ella y su familia a lo largo de este largo tiempo.
Luego de conocer el fallo de la Corte Suprema, Juanita Leuquen, se manifiesta "triste y a la vez contenta. Triste porque los chicos lo han pasado bastante mal durante todos estos años, todos como familia y contentos porque yo pienso que de una u otra forma se va a hacer justicia. Hemos esperado durante 12 años".
Lamenta que si "hubiesen hecho esto al principio y la fiscalía no se hubiese declarado incompetente, yo pienso que todo hubiese sido diferente".
La viuda de Iván Vásquez mantiene su convicción de que lo que vivió su esposo al interior de la Comisaría de Chile Chico "no fue un suicidio" como lo afirmaron los carabineros de guardia en aquella tarde de domingo. "Tampoco fue algo así como fortuito. A él lo mataron sin tenerle ni poquito de lástima".
"Fueron siete"
Y también recuerda detalles, porque hasta ahora el único carabinero procesado por la muerte de Iván Vásquez fue el entonces suboficial Jose Miguel Gamboa Villar, quien fue condenado a tres años en libertad por la justicia militar, luego de que recalificaran el delito como "violencia innecesaria con resultado de lesiones graves".
"Mi hijo Francisco y yo sabemos bastante bien que ese día no fue una sola persona que lo empezó a golpear en la casa. Fueron siete, tres carabineros uniformados y cuatro de civil. No hay un día que nosotros no nos acordemos de eso y aunque han pasado 12 años, nosotros no nos hemos olvidado", afirma.
Por eso, pide que Gamboa confiese la verdad de lo que ocurrió ese día, luego de que se lo llevaran detenido: "Ojalá Dios quiera que abra la boca y también que no solamente él solito se vaya preso, sino también las otras personas que estuvieron ese día".
Lamenta que hasta ahora, José Miguel Gamboa "ha gozado de libertad, ha respirado, ha paseado, ha comido" y tiene esperanza en que, con esta nueva investigación que se abrirá "le den una condena decente, porque 3 años es de risa".
"Nos han molestado"
Uno de los aspectos que más ha dolido a la familia de Iván Vásquez es que durante estos doce años nadie de la institución policial se ha acercado a ellos, ni para reconocer lo sucedido ni menos para pedir disculpas.
"Durante estos 12 años ni por si acaso se han acercado a nosotros. Solamente para molestar y cuando digo molestar, porque ellos tienen que acordarse bastante bien cuando Francisco (su hijo) se licenció de sexto básico, porque mi hijo lloró durante toda la ceremonia. Al salir de ahí, Carabineros nos siguió con el furgón y cada vez que veía a mi hijo lo seguían o hacían que querían que subiera al furgón. Cada vez que nos podían nos han molestado. Nunca pensé que era tan jodido y durante estos 12 años no se han acercado a pedir perdón ni disculpas. Por último, a mí no. No me importa, porque yo soy una persona adulta, pero por último a un niño", lamenta, porque el mayor de sus hijos tenía once años al momento de la muerte de su padre y el menor apenas superaba el año de vida.
"Lo arrastraron como quisieron"
Juanita Leuquen aclara que cuando detuvieron a su esposo, no había ocurrido una agresión en su hogar. Ella asegura que solo fue una discusión y que el proceder de Carabineros fue desmedido.
"Las personas que hicieron eso no tenían corazón. Yo me acuerdo bastante bien las lesiones que tenía Iván cuando yo lo fui a vestir al Instituto Médico Legal de acá de Chile Chico, la morgue. El Iván tenía todas las costillas quebradas, sus dedos, sus manos, el cráneo lo tenía hundido", recuerda.
También cuenta que en el Instituto Médico Legal le dijeron que "Iván tenía el hígado roto, las costillas quebradas, las manitos quebradas, las piernas y el cráneo hundido. Y más encima ellos después como burla hacen parecer todo eso como que el Iván se va se había ahorcado. ¿Con qué? Si lo habían dejado sin nada. Lo arrastraron como quisieron y yo me acuerdo bastante bien las lesiones y cómo vi a mi marido en ese momento".
Salir adelante con cuatro niños
Pese al dolor y la falta de una justicia que satisfaga sus expectativas, Juanita Leuquen salió adelante con sus cuatro hijos, quienes siguen estudiando, el mayor compatibilizando los estudios con el trabajo. Y ella llevando a cuestas una enfermedad que se le declaró después de que inició esta pesadilla.
"No solamente quedó una mujer sola, quedaron cuatro niños solitos. Cuatro niños que han tenido que trabajar para poder ayudarme porque me gané la enfermedad de la fibromialgia. Hoy en día la tengo ya al tope, la tengo ya 11 años. Y esa enfermedad se llama Carabineros de Chile y aunque tenga que esperar más, téngalo por seguro que lo vamos a hacer, porque yo sé que arriba hay uno que mira, ellos también van a tener su castigo arriba", afirma.
"Ojalá Dios quiera que ellos nunca más les vuelvan a poner una mano encima a otra persona. Ellos también tienen que recordar que son papás, que detrás de esa institución hay personas que trabajan, que tienen familia, tienen mujer, tienen hijos. Cuando muere un carabinero, todo Chile se vuelca y a una igual le da pena, porque yo me pongo a pensar, va quedar una mujer sola con un niño y empezar de cero es súper duro y por Dios que es duro. Pero lamentablemente las personas que actuaron ese día y mataron a mi marido no tuvieron ni un poquito de consideración. No pensaron en su familia ni en sus hijos tampoco", lamenta.
Juanita Leuquen destacó el importante trabajo del abogado Cristian Cruz y confía en que el Ministerio Público junto a los entes que realicen la investigación, hagan su trabajo, determinen responsables y se les otorgue a ellos las penas que corresponden.




















