Redacción, Diario El Divisadero
Con la participación de autoridades regionales, servicios públicos, el municipio y dirigentes sociales, se realizó una reunión pública para dar a conocer las medidas de mitigación que se están preparando ante el cierre total del tránsito vehicular por el puente Presidente Ibáñez de Puerto Aysén, programado para el próximo 4 de diciembre y que se prolongaría por aproximadamente ocho meses.
La instancia fue encabezada por la delegada presidencial regional, Luz María Vicuña, junto al alcalde de Aysén, Luis Martínez Gallardo, quienes entregaron detalles de las acciones que se implementarán para reducir el impacto de esta medida en la vida cotidiana de los habitantes, especialmente en materia de transporte, salud, atención de servicios públicos y conectividad.
La delegada explicó que el trabajo se enmarca en la iniciativa denominada "Aysén se prepara", que reúne los planes de contingencia elaborados por los distintos organismos del Estado y las medidas impulsadas por el municipio.
"Todos estos planes de contingencia se recogen en lo que hemos denominado desde la Delegación Presidencial Regional, 'Aysén se prepara'", señaló Vicuña, destacando que la planificación ha considerado las principales inquietudes planteadas por la comunidad en instancias de diálogo y reuniones con dirigentes sociales.
La autoridad agregó que las medidas contemplan una etapa de marcha blanca, con acciones que comenzarán a implementarse durante noviembre y diciembre, con el objetivo de evaluar su funcionamiento y realizar los ajustes necesarios antes y durante el periodo de mayores dificultades.
"Esto nos requiere a todos y nos requiere también con un trabajo de solidaridad entre los vecinos", enfatizó la delegada, subrayando que la coordinación institucional y la colaboración de la ciudadanía serán fundamentales para enfrentar la contingencia.
Entre las medidas anunciadas se encuentra la implementación de buses subvencionados, cuyo proceso de licitación ya se encuentra en curso y que contempla un recorrido definido. Según lo informado por la delegada, se manejan tarifas estimativas de $500 para adultos, $170 para estudiantes y $250 para adultos mayores y personas con movilidad reducida o en situación de vulnerabilidad.
En materia de salud, se contempla una coordinación entre el CESFAM y el hospital para mantener la continuidad de las prestaciones, junto con una farmacia disponible las 24 horas y la instalación de una base del SAMU con una ambulancia avanzada en la ribera norte. También se anunció atención de salud primaria y distribución de medicamentos para el sector Litoral Austral, incluyendo el sector Amarillo, a partir de las coordinaciones efectuadas con el municipio y las organizaciones vecinales.
Respecto de los servicios públicos esenciales, la delegada informó que se establecerá una modalidad de atención en terreno más frecuente, con jornadas programadas para facilitar el acceso a trámites del Instituto de Previsión Social (IPS), cajas pagadoras y Registro Civil, entre otros organismos.
"Se va a establecer un día a la semana donde los distintos servicios van a asistir a la ribera contraria a prestar esta atención", precisó Vicuña, explicando que la medida busca acercar los servicios a las personas sin necesidad de instalar oficinas permanentes, considerando los plazos y costos que ello implicaría.
La autoridad también reconoció que los planes de mitigación seguirán perfeccionándose durante su implementación y manifestó la disposición de recibir nuevas inquietudes de los dirigentes y representantes de la sociedad civil.
Como parte de los preparativos, se contempla realizar un simulacro de accidente para evaluar cómo responderán los equipos y servicios involucrados ante una emergencia durante el periodo de cierre del puente. La actividad considera monitoreo mediante drones y apoyo de Carabineros, lo que se llevará a cabo durante los primeros días de noviembre. La delegada sostuvo que el desafío será llegar a marzo con los procedimientos ajustados y una coordinación operativa que permita responder de mejor manera a las necesidades de la comuna durante los meses de contingencia.
Por su parte, el alcalde Luis Martínez Gallardo valoró el trabajo coordinado con la Delegación Presidencial y los servicios públicos, aunque advirtió que el cierre tendrá efectos importantes en la circulación vehicular y en la vida cotidiana de los habitantes.
"Tenemos que saber que el primer día vamos a tener problemas, porque yo siempre explico que casi 14 mil autos sacaron permiso de circulación", manifestó el jefe comunal, aludiendo a la presión que podría experimentar la red vial ante la suspensión del tránsito por el puente.
El alcalde señaló que el municipio está concentrado en resolver aspectos prácticos de la contingencia, como facilitar el desplazamiento de las personas, apoyar a los adultos mayores y coordinar respuestas frente a las dificultades que vayan surgiendo en el día a día. "Es imposible que con un solo puente no tengamos problemas", afirmó, recordando que incluso con el viaducto operativo se registraban importantes congestiones vehiculares en distintos puntos de la ciudad.
Martínez también confirmó que el municipio reforzará su presencia en los barrios, ampliando las acciones que inicialmente se desarrollaron mediante una oficina municipal en la ribera sur. La estrategia considera recorridos por juntas de vecinos, incluido el sector de Puerto Chacabuco, para acercar tanto las prestaciones municipales como otros servicios disponibles. "Lo que más hacemos y vamos a hacer durante todo el tiempo es mantener muy bien informada a la comunidad", sostuvo.
Otro de los temas abordados fue el mejoramiento del Camino Viejo, alternativa que ha concentrado preocupación entre los habitantes debido a su importancia para la conectividad durante la contingencia.
El alcalde destacó los avances alcanzados mediante las coordinaciones entre la Delegación Presidencial, el Gobierno Regional, Vialidad y el municipio para ejecutar trabajos de suelo cemento en sectores de esta ruta. "Hay varias cosas que son garantizables. No se puede responder a todo, no se puede hacer todo, pero vamos a estar en el día a día escuchando a los vecinos", indicó Martínez, agregando que será necesario mantener una comunicación directa para identificar los problemas y buscar soluciones oportunas.
Por último, las autoridades reiteraron que la planificación continuará ajustándose a partir de la experiencia que deje la marcha blanca y de las inquietudes que plantee la comunidad. El objetivo es reducir las consecuencias del cierre del puente Presidente Ibáñez, mantener la continuidad de los servicios esenciales y preparar a Puerto Aysén para un periodo que requerirá coordinación institucional, adaptación y colaboración ciudadana.























