Redacción, Diario El Divisadero
Con emoción, reconocimiento y una mirada puesta en el futuro, guardaparques de toda la Región de Aysén participaron en la conmemoración del Día Nacional del Guardaparque, realizada en el Museo Regional de Aysén. La actividad tuvo un significado especial, al ser la última celebración bajo la administración de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), antes de la integración al nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).
El director regional del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, Claudio Aguirre, destacó que esta fecha se desarrolla en un momento clave para la institucionalidad ambiental. " Tiene una connotación y un significado especial, tanto para los funcionarios de la Conaf, que van a ser objeto de esta integración, como para nosotros, que los vamos a estar recibiendo y que estamos preparando toda la institucionalidad y todo el servicio para recibirlos."
Por su parte, Marcela Piñones Cáceres, directora regional de Conaf, expresó la emotividad de la jornada, "En la región de Aysén, prácticamente todos los funcionarios que vamos a quedar en Conaf hemos trabajado de alguna forma con los equipos de guardaparques. Para nosotros, la verdad es que es muy emotiva esta ceremonia".
La jornada también contó con la participación del Seremi de Agricultura de Aysén, Yordy Cea España, quien destacó el aporte de estos funcionarios a la protección del patrimonio natural.
Historias de vocación y compromiso
Durante la ceremonia, los propios guardaparques compartieron sus experiencias y el sentido de una labor marcada por la conservación, la educación ambiental y el vínculo con las comunidades.
Diego Quezada Coñoecar, guardaparque del Parque Nacional Laguna San Rafael, destacó el aprendizaje entre generaciones.
"Es una labor bastante bonita, soy de la generación nueva, y es por eso que reconozco a todas las generaciones anteriores que vienen detrás de mí, porque realmente son nuestros grandes profesores", comentó.
Con 41 años de servicio, Luis Montecinos, guardaparque del área de protección Cerro Huemules, recordó la diversidad de tareas que forman parte de este trabajo.
"Me ha tocado desarrollar múltiples actividades, desde mantención, construcción, conservación, prospección de huemules, educación ambiental, trabajo con niños, turistas, rescate y apoyo a investigadores. La actividad de guardaparque es muy variada", relató.
Desde las nuevas generaciones, Nicole Escalona, ayudante de guardaparques del Parque Nacional Queulat, destacó la vocación que implica proteger los ecosistemas.
"Entramos con mucho amor y mucha pasión por cuidar la biodiversidad y los ecosistemas, así que es un compromiso muy grande y una vocación muy bonita trabajar como guardaparque en Conaf", señaló.
La ceremonia finalizó con un encuentro entre distintas generaciones de guardaparques, quienes reafirmaron su compromiso con la conservación de la biodiversidad de Aysén, región que concentra cerca de 5,4 millones de hectáreas de Áreas Silvestres Protegidas, equivalentes al 51% del territorio regional, además de una extensa superficie marina protegida.




















