Redacción, Diario El Divisadero
Villa O'higgins.- Los habitantes de la comuna más austral de Aysén viven en la actualidad una crítica condición de aislamiento tras el cese de funciones de la barcaza Pitipulla el pasado jueves 19 de febrero, transporte que une Río Bravo con Puerto Yungay navegando el fiordo Mitchell.
Desde el Municipio de O'higgins señalan a través de un comunicado que esta situación ocurre a pesar de que el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, organismo responsable de financiar la continuidad del camino, comprometió una solución técnica en un plazo de 5 días, según lo informado por la empresa que mantiene el subsidio.
Actualmente han transcurrido 11 días y la nave continúa fuera de servicio en plena temporada alta, indica el comunicado.
Frecuencias insuficientes y promesas incumplidas
A pesar de que esta embarcación entró en funcionamiento en enero de 2024, reforzando la conectividad que ya se realizaba con la barcaza Padre Antonio Ronchi, en verano no es suficiente, señalan. Más aún teniendo en cuenta que para una localidad que recibe a más de 15.000 visitantes en verano, la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones había establecido una frecuencia de 10 cruces diarios de ida y vuelta mediante dos barcazas menores. Sin embargo, la falla mecánica de la Pitipulla ha reducido la capacidad de transporte considerablemente.
Si bien se anunció que la barcaza Padre Antonio Ronchi operaría con máxima frecuencia durante todas las horas de luz natural (desde las 08:00 h), la alcaldesa (S) ha denunciado que, tras las averiguaciones pertinentes con usuarios residentes de la comuna de O'Higgins, esta medida de contingencia no se estaría cumpliendo a cabalidad. Actualmente, solo el apoyo ocasional de la nave Crux Australis en Puerto Yungay ha permitido el traslado de algunos pasajeros y servicios públicos.
Graves consecuencias para la economía y la salud
Desde el municipio informan que la interrupción del servicio está generando un "impacto devastador" en diversas acciones como por ejemplo, el aumento en los tiempos de viajes al realizar trámites o traslados intercomunales.
El turismo es uno de los sectores más afectados, registrando una baja drástica en el flujo de visitantes. "La incertidumbre en los cruces ha provocado una ola de cancelaciones en las reservas de alojamientos y servicios locales" explican en un comunicado desarrollado desde el municipio.
La carga privada llevada por camiones también enfrenta largas esperas que en muchos casos, "obliga a los conductores a pernoctar en Puerto Yungay o Puerto Río Bravo debido a las dimensiones de sus vehículos y la falta de espacio en los viajes disponibles" agregan.
Finalmente, el comunicado señala que "la comunidad de O'Higgins exige a las autoridades del Ministerio de Transportes una solución definitiva e inmediata que restablezca la dignidad y el derecho básico a la conectividad de los habitantes de la zona más austral de la región".





















