Francisco Mardones Pino, Periodista
Aysén se posicionó como la segunda región con la mayor tasa de casos de sífilis de todo el país, alcanzando 90,1 casos por cada cien mil habitantes, lo que habla de varias necesidades: de educación sexual, de responsabilidad individual en salud, de un problema de salud pública, del cambio en los comportamientos y prácticas sexuales, de la importancia de tomar exámenes preventivos.
En todos estos aspectos ahondó, Nayaret Oyarzún, matrona y encargada del programa de Prevención y Control de VIH/SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) de la Seremi de Salud Aysén, quien analizó el escenario epidemiológico regional, a la vez que advierte sobre las secuelas de la enfermedad, los síntomas de sospecha y los canales de prevención disponibles para la comunidad.
¿Por qué es tan relevante hablar de la sífilis en la región de Aysén, considerando que tenemos una de las tasas más altas del país?
La sífilis durante la gestación funciona como una verdadera emergencia obstétrica. Si se pesquisa tardíamente en una gestante y no se trata, hay un 50% de probabilidad de que termine en transmisión vertical (sífilis congénita), lo que causa malformaciones óseas y problemas cognitivos o psicomotores en el recién nacido. El otro 50% de las gestaciones termina en aborto temprano o pérdida fetal tardía. De hecho, en 2024 registramos la dolorosa pérdida de dos fetos viables de 32 semanas por esta causa.
Para la población general, la buena noticia es que la sífilis es 100% tratable con un antibiótico común como la penicilina benzatina. Sin embargo, si la persona no se testea anualmente, la bacteria avanza de forma silenciosa hacia etapas destructivas e irreversibles, pudiendo causar demencia de inicio temprano, pérdida de visión y audición, y daños cardiovasculares severos porque la bacteria tiene afinidad por los vasos sanguíneos más grandes, como los del corazón.
¿Cuáles son las señales de alerta físicas a las que debemos prestar atención si sospechamos de un contagio?
La principal alerta es el chancro, una úlcera indolora (similar a un herpes labial) que aparece en el lugar por donde ingresó la bacteria, ya sea boca, vagina, pene, ano o áreas aledañas. Como no produce dolor, la gente suele pasarla por alto y asume que se sanó sola en una o dos semanas, pero la bacteria sigue activa por dentro.
Posteriormente, dentro del primer año, pueden surgir síntomas muy inespecíficos como fiebre, malestar general o ronchas en la piel, especialmente notorias en las palmas de las manos y las plantas de los pies. En esta fase con chancro o ronchas es cuando la bacteria es más contagiosa. Es vital advertir que, aunque el preservativo ayuda a prevenir, si el chancro está en una zona descubierta por el condón, el contagio ocurrirá igual. De ahí que el autoexamen visual y conocer nuestro cuerpo sea fundamental.
Entrega de información en consultorios y centros asistenciales
Para derribar mitos y dar tranquilidad, ¿en qué consiste el examen de detección y quiénes deberían realizárselo de manera rutinaria?
Es un simple examen de sangre de rutina llamado VDRL o RPR. Detecta anticuerpos contra la sífilis y, si sale reactivo, los laboratorios procesan inmediatamente una prueba confirmatoria con la misma muestra. Como es una enfermedad de notificación obligatoria, nos llega el reporte e iniciamos el tratamiento del paciente de inmediato.
Todos deberíamos incluirlo anualmente junto a nuestro Examen de Medicina Preventiva (EMPA) en nuestro Cesfam, tengamos pareja estable o no. Si se tiene más de una pareja sexual al año, la recomendación es hacérselo al menos dos veces al año de forma preventiva.
Aysén presenta una tasa de 90,1 casos por cien mil habitantes. ¿Hay alguna explicación de por qué las cifras se han disparado tanto desde el año 2023?
Históricamente, los aumentos de ITS se asociaban a la población flotante que llegaba por grandes obras públicas en la región. Sin embargo, este ascenso sostenido que vemos desde 2023 no está vinculado al crecimiento económico. Hay varias realidades cruzándose. Por un lado, el año pasado el 30% de las notificaciones correspondieron a adultos mayores de 60 años. Esto ocurrió porque incluimos el examen VDRL en las evaluaciones de demencia senil, detectando casos de sífilis terciaria que llevaban décadas latentes y sin tratar.
Por otro lado, nos alarma la circulación activa en jóvenes. El 56% de nuestros casos de este año se concentran entre los 18 y 44 años (liderando el grupo de 30 a 34 años con un 17%). Y lo más complejo es que estamos pesquisando a jóvenes de 18 años con infecciones simultáneas de dos o más ITS, como VIH con sífilis, gonorrea con sífilis o condiloma con sífilis. Esto nos demuestra que la probabilidad de contraer una ITS en Aysén hoy es altísima en relación con otras regiones. Además, si ajustamos la tasa a la población real (ya que somos la única región del país que decreció en población en comparación con las proyecciones del censo de 2017), en realidad ya ocuparíamos la tasa más alta a nivel nacional.
¿Y cómo se desglosa esto por género en la región? El informe nacional suele mostrar tasas mucho más altas en hombres.
El año pasado la proporción estuvo casi en un 50% y 50%, pero este primer semestre de 2024 los hombres volvieron a subir, concentrando el 62,5% de los casos frente al 37% de las mujeres. Esto no significa que haya menos mujeres contagiadas, sino que ellas se testean más gracias a sus controles ginecológicos regulares, permitiendo pesquisar sífilis latentes (sin síntomas). Los hombres no tienen controles preventivos periódicos equivalentes en el sistema de salud, por lo que suelen consultar de forma tardía, únicamente cuando ya presentan síntomas muy evidentes.
Esto nos hace pensar que hay una "cifra negra" importante de personas que tienen la infección pero no lo saben. Con el VIH, ¿se vive una situación similar en Aysén?
Totalmente. En VIH las cifras también son preocupantes porque estamos llegando muy tarde. Este semestre llevamos cuatro casos y dos de ellos ya se encontraban en etapa SIDA, lo que representa un retraso de al menos 10 años en el diagnóstico. El año pasado cerramos con 13 casos y el 62% fue pesquisado en etapa SIDA.
Hay que romper el estigma de que las ITS son exclusivas de ciertos grupos o de jóvenes con muchas parejas. Por eso, el testeo tiene que normalizarse y ser universal.
Entrega de información en actividades públicas
No es majadero repetir el llamado a hacer exámenes preventivos…
Si ustedes vieran los perfiles de las personas especialmente de mujeres que tienen VIH, que responden típicamente a la mujer que tiene una sola pareja sexual en su vida, por ejemplo, que su pareja ha sido su único contacto sexual y son dueñas de casa de sectores rurales incluso, y que están con diagnóstico de VIH. Entonces ahí nos damos cuenta que todos tenemos que hacernos el examen, que no solamente los pacientes jóvenes, porque habitualmente también dicen eso: 'No, si eso es para los jóvenes'. No. Con los rangos etarios que yo estoy mencionando, donde se concentran la mayor cantidad de casos, efectivamente deberíamos todos hacernos estos exámenes. Y en el caso del VIH también tenemos harta persona mayor de 50 años con el diagnóstico.
Al analizar estos cambios en el comportamiento sexual regional, ¿ha influido la globalización y la llegada de nuevas tendencias?
Sin duda. Aysén ya no está aislada del mundo; las dinámicas globales llegan muy rápido a través de internet. Hoy vemos con preocupación el fenómeno de las "drogas sexualizadas" (chemsex), incluso entre estudiantes de enseñanza media que están muy informados del tema. El gran riesgo de estas sustancias es que alteran la conciencia y reducen por completo la percepción de riesgo, lo que lleva a mantener relaciones sexuales sin protección. Por eso insistimos tanto en que el preservativo debe usarse de manera consistente desde el inicio de la actividad sexual, no solo al final.
Finalmente, ¿cómo abordan la educación sexual en los colegios de la región y dónde puede acudir la gente si sospecha de un contagio urgente o requiere atención?
Como Seremi coordinamos una mesa intersectorial de respuesta integrada. El Servicio de Salud interviene los colegios de forma progresiva a partir de los 14 años mediante programas adolescentes y la estrategia de "Espacios Amigables", donde los jóvenes consultan bastante y resuelven sus dudas de forma confidencial. A veces hay cierta resistencia por parte de los apoderados, pero la educación sexual es gradual: comienza conociendo el propio cuerpo y el autocuidado, antes de abordar las relaciones sexuales mismas.
Para la comunidad general, si solo quieren un exámen preventivo de rutina, pueden solicitar el VDRL en su Cesfam. Pero si sospechan de una ITS por algún síntoma o conducta de riesgo reciente, les recomiendo acercarse directamente a la UNACES (Unidad de Atención y Control de Salud Sexual) en el Hospital Regional Coyhaique. Ellos tienen cupos de urgencia diarios, atienden de inmediato y cuentan con un equipo de especialistas de primer nivel que les realizará toda la batería de exámenes de forma rápida y confidencial.



















