Redacción, Diario El Divisadero
Coyhaique.- La Mesa de Jóvenes Rurales de Aysén planteó la necesidad de avanzar hacia políticas públicas permanentes que permitan fortalecer el arraigo, la innovación y el desarrollo productivo en el campo regional.
La agrupación, representada por Tomás Carrere y Jorge Lepio, expuso ante la Comisión de Fomento Productivo del Consejo Regional, instancia donde dieron cuenta de las dificultades que enfrentan las nuevas generaciones que buscan permanecer en sus territorios rurales y desarrollar proyectos vinculados a la identidad patagónica.
Tomás Carrere, dirigente de la Mesa de Jóvenes Rurales de Aysén, explicó que hoy la ruralidad regional reúne una diversidad de actividades que muchas veces no son reconocidas en toda su magnitud por las políticas públicas.
"El campo de hoy no es solamente ganado o producción primaria. Hay jóvenes impulsando turismo, alimentos locales, energías renovables, artesanía, tecnología y emprendimientos con un vínculo muy profundo con el territorio. No se trata solo de relevo generacional, sino de innovación con identidad patagónica", señaló.
Carrere sostuvo que uno de los principales desafíos es generar condiciones para que las y los jóvenes puedan quedarse en sus localidades y proyectar allí sus vidas.
"Tenemos motivación y amor por nuestra tierra. Queremos quedarnos, pero necesitamos condiciones. No estamos pidiendo asistencialismo; necesitamos herramientas concretas: acceso a tierra, agua, conectividad, financiamiento y formación técnica pertinente a la realidad de Aysén", indicó.
El dirigente agregó que permanecer en el campo implica enfrentar dificultades que van desde las distancias y los costos de traslado hasta la falta de servicios y oportunidades de capacitación.
"Quedarse en la ruralidad es un acto de amor, pero también de valentía. Muchas veces significa emprender lejos de los centros urbanos, resolver problemas de conectividad y sostener actividades con altos costos logísticos. Esa voluntad necesita respaldo", afirmó.
Durante la presentación, la Mesa de Jóvenes Rurales puso énfasis en que la inversión en este segmento puede aportar al arraigo territorial, la seguridad alimentaria, el cuidado de cuencas y ríos, la continuidad de rutas y servicios, además de mantener activas comunidades que enfrentan procesos de despoblamiento.
En el marco de la revisión del Anteproyecto Regional de Inversiones de INDAP, el consejero regional Benjamín Infante planteó una discrepancia con la disminución de recursos proyectada para el sector agropecuario regional.
El consejero advirtió que la discontinuidad de la Política Nacional de Jóvenes Rurales implica una reducción cercana a los $400 millones para Aysén."Son 400 millones de pesos menos para el desarrollo del campo de Aysén y particularmente para los jóvenes rurales", señaló Infante.
El consejero valoró el trabajo de articulación que se ha desarrollado en la región entre instituciones y organizaciones vinculadas a la juventud rural, agradeciendo al Gobierno Regional por abrir el espacio para la presentación y a la Dirección Regional de INDAP por su apoyo al proceso. No obstante, sostuvo que aún se requiere avanzar hacia programas específicos que respondan a las particularidades de quienes hoy desarrollan proyectos desde la ruralidad.





















