Redacción, Diario El Divisadero
El kickboxing continúa ganando espacio en la Región de Aysén como una disciplina que combina preparación física, técnica, disciplina y formación valórica. En Coyhaique, la Academia Fight Club ha desarrollado un trabajo sostenido desde 2011, promoviendo las artes marciales como una herramienta de crecimiento integral para sus alumnos.
Su director e instructor, Manuel Peñaloza, explicó que el proyecto nació inicialmente ligado al kung fu y posteriormente incorporó el kickboxing, disciplina con la que desde 2015 trabajan junto a organizaciones internacionales como K.O.S. Latina y el Consejo Mundial de Kickboxing.
"Básicamente acá lo que nos enfocamos bastante es en reforzar los principios y los valores que vienen de la casa. Aparte, obviamente, está la parte física, técnica y competitiva", señaló Peñaloza, destacando que el objetivo de la academia va más allá del entrenamiento deportivo.
Actualmente, la academia recibe niños desde los 6 años hasta los 11 años en sus clases infantiles, mientras que los entrenamientos para jóvenes y adultos están dirigidos desde los 12 años en adelante, contando incluso con alumnos de hasta 48 años.
Uno de los aspectos que destaca la escuela es su carácter inclusivo, ya que no existen requisitos físicos previos para comenzar a entrenar. "Puede venir cualquier tipo de persona. He tenido personas con temas de asma, con temas de autismo y la verdad que se han desempeñado súper bien, debido también al trato que los alumnos más antiguos tienen con ellos, porque son un verdadero aporte para ese tipo de personas", indicó.
El trabajo desarrollado en Coyhaique también ha permitido que deportistas locales participen en instancias competitivas fuera de la región. Recientemente, una delegación de la Academia Fight Club realizó una gira deportiva en Argentina, donde participaron siete atletas junto al director técnico Manuel Peñaloza y el ayudante técnico Ricardo González, combinando entrenamientos de alta exigencia y competencia internacional.
Los resultados obtenidos en esta experiencia reflejaron el crecimiento deportivo del equipo coyhaiquino: cinco victorias, un empate y una derrota frente a competidores internacionales.
"El aprendizaje es constante y nuestro nivel va en aumento. Siempre estamos pensando en estar en eventos prestigiosos y con escuelas y atletas de gran nivel", destacó la academia tras esta experiencia internacional.
Para Peñaloza, uno de los principales desafíos es continuar visibilizando una disciplina que aún se encuentra en crecimiento en la región, pero que poco a poco ha logrado posicionarse gracias al esfuerzo de deportistas y entrenadores.
"Este deporte está en crecimiento. Estamos trabajando para hacer algo positivo", afirmó el instructor, quien además adelantó la realización de una nueva versión del evento "Uniendo fronteras", actividad que reunirá cerca de 100 combates en el Gimnasio Regional de Coyhaique.
Más allá de la competencia, la Academia Fight Club se ha transformado en un espacio donde niños, jóvenes y adultos encuentran una alternativa de actividad física, formación personal y comunidad. Incluso, algunos apoderados comparten los entrenamientos junto a sus hijos, fortaleciendo los vínculos familiares a través del deporte.




















