Redacción, Diario El Divisadero
Coyhaique.- La contaminación atmosférica en Coyhaique continúa enfrentando uno de sus principales desafíos: la dependencia de la leña como combustible residencial y la necesidad de avanzar hacia un mercado formal de biocombustibles sólidos. Sin embargo, la normativa que busca establecer mayores estándares y herramientas de control todavía no logra desplegar completamente sus efectos en la región.
El seremi de Energía de Aysén, Juan Luis Amenábar, confirmó que la Ley de Biocombustibles Sólidos permanece a la espera de su reglamento, documento necesario para que la normativa pueda entrar plenamente en ejecución.
"La ley fue despachada hace varios años y el reglamento, que es lo que se necesita que esté ya en ejecución, está todavía en Contraloría. Ha entrado, ha salido un par de veces durante los últimos años y se espera ahora que pueda salir prontamente para poder implementar la ley", explicó la autoridad regional.
La situación resulta especialmente relevante para Coyhaique, considerada dentro del grupo de ciudades prioritarias por sus problemas de calidad del aire y donde la combustión residencial de leña representa uno de los principales factores asociados a las emisiones contaminantes.
Actualmente, mientras la normativa espera su reglamento definitivo, las capacidades de fiscalización siguen siendo limitadas. Amenábar reconoció que uno de los principales cambios que traerá la entrada en vigencia del reglamento será entregar nuevas herramientas para controlar la calidad de los biocombustibles.
"Ahí vamos a tener mayores atribuciones de fiscalización a través de la SEC y otros instrumentos como dice la ley que se determinen", señaló el seremi.
La autoridad explicó que, sin estas herramientas legales, la fiscalización enfrenta dificultades para establecer sanciones y controlar de manera efectiva a quienes comercializan leña que no cumple con los estándares esperados.
"La fiscalización de la leña, siempre en la práctica, hay casos y casos, y los leñeros que siguen circulando no tienen facultades porque no hay ley. De la ley estamos esperando el reglamento", afirmó Amenábar.
Uno de los puntos críticos es que, pese a los años de discusión sobre descontaminación, aún existe incertidumbre respecto de la velocidad con que avanzará la sustitución progresiva de la leña húmeda por alternativas menos contaminantes.
Consultado sobre la ausencia de una estrategia explícita de reemplazo de la leña en el anteproyecto de actualización del Plan de Descontaminación Atmosférica, el seremi señaló que Energía participa mediante medidas propias del sector, pero que la elaboración del instrumento corresponde a Medio Ambiente.
"No está en manos nuestras propiamente tal, nosotros aportamos con las medidas que ahí salen de nuestro servicio", indicó.
Desde Energía destacan que el camino no solo pasa por fiscalizar, sino también por mejorar la calidad del combustible disponible y apoyar a productores para avanzar hacia una biomasa con mejores estándares.
Amenábar señaló que la futura aplicación de la ley permitirá fortalecer programas vinculados a la producción de leña seca y nuevas tecnologías.
"La ley no solo va a fiscalizar, sino que también hace que podamos tener mayor fomento para hacer más proyectos de leña seca, galpones con tecnología más novedosa para ayudar a los productores de biomasa a tener un mejor biocombustible", afirmó.
Mientras estas medidas avanzan, el Gobierno mantiene como alternativa de largo plazo proyectos como la energía distrital, iniciativa que busca reemplazar sistemas individuales de calefacción mediante una generación térmica centralizada y distribución de calor hacia distintos sectores urbanos.
Según explicó Amenábar, el proyecto piloto para Coyhaique aún se encuentra en etapa de diseño y contempla un financiamiento estimado cercano a los $6 mil millones por parte del Gobierno Regional.
"Esto está todavía en etapa de diseño del modelo, esto es algo novedoso en Chile. Hemos hecho conversar a todos los actores que tienen que ver con eso: municipalidad, Serviu, nosotros, el Ejército y los usuarios finalmente", detalló.
Sin embargo, el seremi descartó establecer fechas concretas para su entrada en funcionamiento, argumentando que primero debe definirse el modelo técnico y administrativo.
"No hay plazo definido para hablar para este tipo de proyecto. Lo más importante es que esto funcione, no podemos hacer las cosas a la rápida", sostuvo.
Mientras la región espera la implementación definitiva de la Ley de Biocombustibles Sólidos, el desafío permanece: avanzar desde los anuncios hacia mecanismos efectivos de control, alternativas energéticas viables y soluciones que respondan a la realidad territorial de Aysén.
Porque en una zona donde la calefacción no es solo un problema ambiental, sino también una necesidad básica durante los meses más fríos, la oportunidad está en que las normas finalmente se traduzcan en herramientas concretas para las familias.





















