Columnista, Colaborador
A mediados de esta semana me trasladé hasta el Tribunal de Letras y Garantía de Puerto Cisnes, el único que me faltaba por conocer de la región, culminando así mí recorrido por unidades penales y especiales y tribunales de la Jurisdicción, empapándome de la realidad local.
Lo primero que se advierte son las características de la cultura regional, que junto al entorno geográfico maravilloso, no hacen otra cosa que transformar la gestión penitenciaria en una oportunidad: de servir al país, de trabajar colaborativamente con otras instituciones y en definitiva cumplir nuestra misión, proyectando una imagen positiva de nuestra Institución.
No es secreto que el sistema penitenciario está tensionado y que en esta región no estamos ajenos a esa realidad, sin embargo creo firmemente que los tiempos que vivimos y los cambios que se vienen son sin duda una oportunidad de mejora que debemos saber tomar.
En estas semanas, he podido conversar con diversas autoridades y he visto la apertura de ellas para colaborar en el trabajo que como Gendarmería llevamos adelante, ya existen alianzas estratégicas y convenios con otras instituciones, los municipios de las localidades donde tenemos presencia son parte de estos aliados y esperamos poder llevar con ellos adelante un trabajo mancomunado que de réditos a ambas partes, es decir que tenga impacto positivo para la comunidad, pero también en nuestras labores de seguridad y reinserción social.
Por lo pronto, ya he instruido a los equipos para que empiecen a trabajar en algunas iniciativas que podamos presentar a autoridades de distintas instituciones, la idea es abrir en la medida de lo posible Gendarmería a la comunidad, tampoco buscamos descubrir la pólvora, si replicar buenas prácticas que lleva adelante nuestro servicio en otras regiones.
La Patagonia y su ritmo lejos de ser un problema, son el escenario perfecto para poder hacer bien las cosas, la realidad regional debe permitirnos pensar, planificar y actuar y no ser solamente reaccionarios a la vorágine, realidad que por cierto se vive en otros lados. Nuestro Director Nacional ha sido claro en sus lineamientos, "los diagnósticos están hechos" y es deber de todos quienes formamos parte de Gendarmería trabajar en los cambios que nuestra Institución necesita para mejorar la gestión.
En tiempos en que la función pública suele ser cuestionada, nosotros tenemos la oportunidad de demostrar de cara a la comunidad que las cosas se pueden hacer mejor, que podemos involucrar a otros actores y en definitiva demostrar nuestro compromiso con el país y la tarea que llevamos adelante.
Esperamos que los frutos de ese trabajo empiecen a ser observables pronto, por nosotros mismos, las personas que están bajo nuestra custodia, por quienes nos relacionamos y en definitiva por toda la comunidad regional, mostrando una buena gestión de los recursos, sin duda abriremos puertas que nos ayudarán en este caminar.



















