Hernán Libedinsky Moscovich, Fiscal Regional de Aysén
Este jueves y viernes se desarrolla en Coyhaique la décimo novena versión de las Jornadas Patagónicas de Derecho Penal Contemporáneo, una instancia que, con el paso del tiempo, se ha consolidado como un espacio de encuentro, reflexión y análisis sobre los desafíos más relevantes que enfrenta nuestro sistema de justicia en el ámbito penal.
Creo que no solo representan una tradición académica en nuestra región, sino también una expresión concreta del compromiso institucional del Ministerio Público con el perfeccionamiento continuo y la búsqueda de mejores herramientas para enfrentar fenómenos delictuales cada vez más complejos.
Qué dudad cabe, vivimos en un tiempo de una criminalidad que utiliza la tecnología y que cruza las fronteras. Para enfrentarla, debemos actualizarnos, innovar, aspirar a más. Y Aysén, pese a su lejanía, no se queda atrás en la búsqueda del conocimiento y de las herramientas para hacer frente a este flagelo.
Por ello, en esta oportunidad hemos querido centrar nuestras Jornadas Patagónicas en un tema que, sin duda, constituye uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo, es decir, el crimen organizado.
El crimen organizado no reconoce fronteras, no distingue territorios y se adapta con rapidez a los cambios sociales, tecnológicos y económicos. Se trata de un fenómeno dinámico que pone en riesgo no solo la seguridad de las personas, sino también la solidez de nuestras instituciones.
Frente a esta realidad, resulta indispensable generar espacios como este, donde podamos detenernos a analizar en profundidad las múltiples dimensiones de este fenómeno.
En esta ocasión, contamos con la presencia de seis expositores de alto nivel, quienes, desde sus respectivas áreas de especialización, han aportado valiosos conocimientos y reflexiones. Pero más allá de las exposiciones, estas jornadas tienen el valor adicional de ser un encuentro entre la teoría y la práctica.
En un contexto en que el crimen organizado se presenta como un fenómeno cada vez más desafiante, ninguna institución puede enfrentarlo aisladamente o en solitario. Se requiere coordinación, colaboración y una comprensión compartida del problema.
En ese sentido, las Jornadas Patagónicas constituyen una oportunidad para fortalecer redes, intercambiar experiencias y construir una mirada común que nos permita avanzar de manera más efectiva en la persecución penal.
Como Fiscalía, somos plenamente conscientes de la responsabilidad que tenemos en este ámbito. La persecución del crimen organizado exige no solo herramientas legales adecuadas, sino también equipos especializados y una permanente actualización de conocimientos.
Por ello, instancias como esta no solo aportan al ámbito técnico y jurídico, sino que también contribuyen a una discusión más amplia sobre cómo enfrentamos, como país, este tipo de criminalidad.




















