Redacción, Diario El Divisadero
Más que aprender a interpretar un instrumento, ser parte de la Orquesta Sinfónica Juvenil Regional (OSJR) de Aysén se convirtió para Matías Gatica y Maite Sanhueza en una experiencia de vida marcada por la amistad, la disciplina y el crecimiento personal.
Ambos jóvenes forman parte de la generación que este año culmina su etapa en la agrupación tras alcanzar el límite de edad establecido, cerrando un ciclo que, aseguran, dejará recuerdos y aprendizajes que los acompañarán más allá de los escenarios.
Matías Gatica, músico que este año asumió el desafío de integrarse a la fila de violas, destaca el valor del proceso vivido junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil Regional de Aysén.
"Ha significado estar en todos los ensayos, tanto en las clases de instrumento como en los seccionales y junto a toda la orquesta. Ha sido un año muy significativo y siempre lo voy a recordar gracias a FOJI", señaló.
Para el joven músico, la agrupación rápidamente se transformó en un espacio de pertenencia y confianza. "Me siento feliz, pleno y conforme estando acá; siento que este de verdad es mi lugar", comentó, destacando el vínculo generado con sus compañeros y el apoyo recibido durante su trayectoria.
Su experiencia también está marcada por superar los temores iniciales y atreverse a dar los primeros pasos en la música.
"Les diría a todos que se atrevan. Al principio sentía que no sabía nada y cuando tomé el instrumento por primera vez, estaba muy nervioso, ni siquiera tocaba por vergüenza a equivocarme", relató Matías. Hoy, con otra perspectiva, asegura: "la música es lo más lindo que me ha pasado; el arte nos une y nos llena".
Una experiencia que trasciende la música
Desde Puerto Cisnes, la violinista Maite Sanhueza recuerda sus cinco años en la OSJR como una etapa fundamental en su formación artística y personal. Con diez años de práctica instrumental, destaca el acompañamiento recibido durante este camino.
"FOJI ha sido fundamental en mi camino como violinista. Me hicieron crecer muchísimo gracias al apoyo pedagógico, psicosocial y las presentaciones en vivo. Es una experiencia formativa hermosa", explicó.
Uno de los momentos más significativos para la joven fue poder cerrar este ciclo musical en su propia comuna.
"Es muy significativo cerrar este ciclo en mi casa, con un último concierto en Puerto Cisnes", expresó.
Su invitación a quienes están comenzando en el mundo musical es clara: "atrévanse a tocar un instrumento y a querer aprender, porque la música es algo que te acompaña durante toda la vida".
Una orquesta que forma talentos y personas
Desde FOJI destacan el impacto que tienen estos espacios de formación artística en territorios como Aysén, resaltando el trabajo conjunto de directores, instructores y equipos de apoyo que acompañan a los jóvenes músicos.
"Han surgido nuevos talentos y nos alegra enormemente respaldar este trabajo en el territorio", señaló el director ejecutivo de FOJI, Pablo Aranda.
En tanto, el director titular de la OSJR de Aysén, José Valdivia, relevó la importancia de la perseverancia en el aprendizaje musical.
"Invito a los jóvenes a que sigan insistiendo, estudiando y aprendiendo, porque este mundo es maravilloso", afirmó.
Actualmente, la Orquesta Sinfónica Juvenil Regional de Aysén está integrada por 41 becarios y becarias provenientes de Cisnes, Aysén y Coyhaique, consolidándose como un espacio que durante 25 años ha generado oportunidades para que las juventudes de la región desarrollen su talento y encuentren en la música una forma de expresión y crecimiento.






















