Redacción, Diario El Divisadero Esa derecha que anda tan preocupada de los robos a las arcas fiscales, no la veo muy enojada con el saqueo multimillonario de la familia Pinochet, ahora que el 7º Juzgado Civil de Santiago le dijo a sus desunidos herederos, ¡devuelvan lo robado!.
Antes de que se exalten los fanáticos de la oscuridad ochentena, les recuerdo que se pusieron mucho más colorados con los robos del Clan Pinocheques que con los miles de muertos y torturados. ¿La vida o la plata?
Los Pinochet fueron y son una manga de ladrones picantes como ellos solos, una banda organizada que durante más de 20 años profitó de la sangre de "los perdedores". A eso que los fanáticos del dictador les recordaban sus desaparecidos arojándoles huesos de animales. Eso ocurrió con frecuencia. Hasta que Augusto Pinochet abandonó la comandancia en Jefe y unos meses más tarde fue detenido en Londres, y la ahora candidata de la derecha moderada (¿moderada, dijo?) llamaba a boicotear los productos importados de España y Gran Bretaña, el país acusador y la que fue prisión del tirano por más de 500 días. Aunque Matthei pataleó y pataleó, la población siguió festejando la única justicia posible, con auténtico chorizo ibérico y unos crujientes Fish and chips.
Hace poco, Jaqueline Pinochet, la regalona del soldado ignominioso, se quejó por no tener acceso a los usufructos de los bienes de sus manilargos parientes. Parece que va a seguir quejándose porque la herencia, ese saqueo millonario de la familia Pinochet al Estado chileno, debe regresar a las arcas fiscales por orden judicial, tras la demanda del Consejo de Defensa del Estado, ese que algunos tanto quieren achicar.
¿Cuánta plata es? Son 16 millones de dólares, porque otro millón, el número 17, se desvaneció. Son unos 28.700 sueldos mínimos, (sueldos mínimos actuales, no los salarios de hambre que entregó la dictadura). Haciendo una aproximación, todo ese dinero alcanzaría para vivir 2400 años con el sueldo mínimo.
No sé si la derecha alcanzó a calcular cuántas democracias vivas, cuántos casos Kathy Barriga significan todo este dinero. Para ellos, pareciera que todo vale cuando se trata de imponer un modelo como el que tiene Chile, con una de las peores distribuciones del continente.
Para mí, el sufrimiento permanente de la familia Pinochet es lo mínimo para un país, cuyo tejido social hicieron pedazos, y arrancaron beneficios personales en lo económico, en lo político, y en todo sentido. Lo peor que le pasó a Chile, sin ninguna duda.
¿Para qué promueve Kaiser y su partido llamado Libertario, otra dictadura? Imagino que para algo muy similar. Por lo mismo supongo, no despegó más.
Lo lindo de todo esto es que cada día está más cerca la hora en que la herencia de esta criminal familia no sea más que un gran delito en la historia.





















