Redacción, Diario El Divisadero Todos quienes vivimos en la región y hemos recorrido la Carretera Austral por el norte o el sur, sabemos la complejidad de su conducción. No solo por el estado de la ruta, que muchas veces no es el mejor en las zonas de ripio, sino que además por quienes la frecuentan.
Es en temporada alta donde más vemos noticias de accidentes en esta emblemática carretera. Y no solo porque aparezcan en algún medio de comunicación, sino que la cantidad de vehículos volcados o trasladados por grúas desde distintos lugares de la región, también lo hacen notar.
Y es que la Carretera Austral se ha transformado poco a poco en un destino que suma a miles de visitantes, un aspecto muy positivo para las comunidades que viven del turismo en esta temporada y que se ven beneficiadas por la alta afluencia, pero que por otro lado, deja lamentables situaciones que ya se venían registrando en redes sociales.
La muerte de un motociclista de nacionalidad argentina ocurrida el pasado domingo a 17 kilómetros al norte de Villa O'higgins, otra ocurrida durante enero de este año, y una más sucedida en agosto del año pasado, donde dos visitantes de nacionalidad brasileña perdieron la vida, dan cuenta de una realidad que debemos abordar: la responsabilidad de conducir bien.
Como país y región, buscamos mostrar la parte más linda de Aysén, los bellos y prístinos paisajes, la calidez de su gente, las distintas expresiones culturales, su flora y fauna, pero todo eso lleva implícito la responsabilidad de saber las condiciones del lugar que visitas.
Y hablamos no solo de vidas humanas, sino además del patrimonio natural que resguardamos en esta región. La muerte de un huemul por atropello en el corazón del Parque Nacional Cerro Castillo también da cuenta de esa responsabilidad, de saber que el lugar que visitas, tiene estas restricciones de velocidad para fomentar el cuidado de este animal en peligro de extinción.
Necesitamos generar más conciencia al conducir por la Carretera Austral, por parte de los visitantes y de los locales, por parte de las autoridades y los ciudadanos, porque es en conjunto donde más avanzamos en cambios positivos.



















