Redacción, Diario El Divisadero
Las cancelaciones de vuelos por condiciones climáticas podrían tener nuevas reglas si avanza un proyecto de ley impulsado por la diputada por la Región de Aysén, Andrea Macías Palma, que busca proteger a los pasajeros afectados por estas situaciones, especialmente en territorios extremos donde el transporte aéreo cumple un rol fundamental.
La propuesta plantea establecer plazos claros para la reprogramación de vuelos suspendidos por razones meteorológicas y asegurar que los pasajeros mantengan las mismas condiciones contratadas originalmente, evitando cobros adicionales por servicios como equipaje, selección de asiento u otras prestaciones ya pagadas.
La parlamentaria explicó que actualmente existen vacíos respecto de los tiempos de respuesta y las condiciones bajo las cuales las aerolíneas deben concretar la reprogramación, lo que puede generar esperas prolongadas y nuevos gastos para los usuarios.
"Lo que buscamos es que podamos tener tiempos de respuesta establecidos, que no superen las 48 horas, pero además que los vuelos reprogramados se realicen en las mismas condiciones en que fueron contratados originalmente", señaló la diputada Andrea Macías.
Evitar pagos dobles y priorizar reprogramaciones
Uno de los principales puntos de la iniciativa apunta a evitar que quienes ya pagaron determinados servicios deban asumir nuevamente esos costos cuando la cancelación del vuelo ocurre por factores climáticos ajenos a su responsabilidad.
"Nos hemos encontrado con situaciones donde los pasajeros tienen que volver a pagar por las maletas, por los asientos o por otros servicios que ya habían contratado. Creemos que restablecer un vuelo tiene que significar mantener las mismas condiciones del servicio por el cual la persona ya pagó", manifestó Macías.
La iniciativa también contempla criterios de priorización para la reprogramación de pasajeros que viajen por razones de salud, estudiantes y personas que se encuentren en situaciones particulares que requieran una atención especial. Esto, considerando que en territorios como Aysén el transporte aéreo cumple un rol esencial para acceder a prestaciones y servicios que no siempre están disponibles localmente.
"En la Región de Aysén y en las zonas extremas el avión no es un lujo. Muchas veces es la única posibilidad que tienen las personas para llegar, por ejemplo, a centros de salud", enfatizó la diputada.
Macías advirtió que el problema no termina cuando las condiciones climáticas mejoran y los aeropuertos vuelven a operar con normalidad, ya que la falta de disponibilidad de vuelos puede extender considerablemente los tiempos de espera.
"Sabemos que el problema no termina cuando el aeropuerto vuelve a funcionar. No puede ser que las personas tengan que esperar cinco días o más para que la aerolínea vuelva a tener un asiento disponible", señaló.
En esa línea, la diputada planteó que los costos derivados de estas situaciones no pueden seguir recayendo sobre las familias. "Está el dolor que viven las personas, pero también están los gastos asociados: tener que pernoctar, alimentarse, pagar traslados y, en algunos casos, volver a gastar dinero cada vez que un viaje es reprogramado. No es posible que el costo lo siga pagando la persona", sostuvo.
Apoyo transversal desde regiones extremas
La iniciativa cuenta con respaldo de parlamentarios de distintas zonas del país que enfrentan problemas similares de conectividad, incluyendo representantes de Aysén, Magallanes y Arica.
La diputada valoró que el proyecto permita unir a territorios con realidades comunes y planteó que la discusión debe considerar las particularidades geográficas del país.
"Sabemos que esta es una discusión compleja y que vamos a encontrar trabas, principalmente por parte de las aerolíneas. Pero lo hemos dicho siempre: el lugar donde uno nace o donde uno vive no puede condicionar las oportunidades a las que puede acceder", manifestó.
Finalmente, Macías destacó que la iniciativa busca avanzar hacia políticas públicas con una mirada territorial, poniendo en el centro las necesidades de quienes viven en zonas aisladas.
"La política pública tiene que tener una mirada territorial", concluyó la diputada.






















