Francisco Mardones Pino, Periodista
El fenómeno del Super Niño se ha dejado sentir con fuerza en gran parte del país, principalmente en el centro sur con lluvias, tormentas eléctricas y hasta tornados. ¿Qué efectos podremos ver en la Patagonia durante los próximos meses?
El meteorólogo Piero Mardones, investigador del Laboratorio Ecoclimático del CIEP, realizó un estudio comparativo de las condiciones meteorológicas en la región de Aysén durante años en que el fenómeno de El Niño se dejó sentir con más fuerza en nuestro país y llegó a interesantes conclusiones.
Para comprender los alcances globales del fenómeno de El Niño, el experto explica que este tipo de condiciones meteorológicas tienen repercusiones en todo el planeta, de alguna u otra manera. En Chile, por ejemplo, se generan mayores precipitaciones durante el invierno y la primavera en la zona central.
Sin embargo, Mardones señala que, debido a la larga extensión territorial de Chile, el fenómeno de El Niño "se va diluyendo un poco hacia la Patagonia, así que en particular en la región de Aysén, la verdad es que no hay una señal tan clara como en la zona centro", donde el fenómeno alcanzará su mayor intensidad entre primavera y verano.
Aún así "desde el evento del año 2015-2016, sí se han identificado ciertas relaciones en particular con El Niño que tienden a generar condiciones más secas acá en la región".
El meteorólogo del CIEP acota que en este escenario de El Super Niño las condiciones meteorológicas para las próximos meses se pueden prever de manera más clara para la región, luego de analizar los datos de la estación meteorológica Teniente Vidal, en Coyhaique.
"Tenemos seis eventos que han ocurrido en la historia, que han sido muy, muy intensos y que muestran que, en los Niños que son muy intensos, los periodos de verano y otoño tienden a ser más secos de lo normal. Y eso se sostiene en particular en el verano, cuando los seis eventos muy intensos han sido secos en verano. O sea, seis de seis han sido muy, muy secos", explica el investigador.
También se da un fenómeno marcado hacia los otoños, en que cinco de estos seis períodos comparados han presentado muy bajas precipitaciones. "Hay una relación importante, en particular en verano y en otoño, con los Niños muy intensos, que nos dice que son más secos en general. Por lo que, en el caso del Niño actual, como se trata de un Niño muy intenso, uno esperaría que sea un periodo de verano y otoño más seco aquí", puntualiza.
Piero Mardones consigna que en cuanto a temperaturas, "no hay relaciones tan fuertes o tan claras en los Niños muy intensos, como en el caso de la precipitación. Pero sí se tiende a ver una cierta tendencia hacia primaveras más frescas durante El Niño, como acá, o sea, con máxima un poco más baja de lo normal".
Efecto del cambio climático
Los expertos coinciden en que el cambio climático ha intensificado los efectos de fenómenos como El Niño. Al respecto, el meteorólogo del Laboratorio Ecoclimático del CIEP afirma que "las tendencias en temperatura máxima a lo largo del tiempo, desde el año 1957 en adelante, todas indican un calentamiento acá en la zona. Eso es parte de también de esta tendencia que se va a seguir acentuando, que el cambio climático no se ha detenido ni se va a detener. Solo que es probable que se intensifique más todavía, se va a seguir calentando acá en la zona. De hecho, se puede ver una tendencia en primavera de más o menos 0,1 grados por década, que está dentro de lo que se podría esperar, que hayan periodos más cerca del verano o finales de primavera más cálidos también".
Y es que los especialistas también coinciden en que este tipo de fenómenos cíclicos como El Niño se irán intensificando en el tiempo. "La evidencia, sobre todo evidencia paleoclimática, que indica justamente eso: que los Niños de ahora y tal vez los Niños del futuro van a ser más intensos de lo que eran en la era preindustrial, o sea, antes de que el ser humano empezara a lanzar gases de efecto invernadero de forma descontrolada hacia la atmósfera. Así que es esperable, yo creo, que hayan eventos Niño muy intensos, como el de ahora, en el futuro. El calentamiento lo que hace es empujarnos hacia esa condición".
Consecuencias de períodos secos en la Patagonia
Piero Mardones recalca que los próximos meses de verano y otoño deberían estar marcados por muy bajas precipitaciones. "El tema es que acá en la región de Aysén ya venimos de un periodo, al menos de abril hasta octubre, que ha sido muy seco. Al menos en los eventos del Niño que han ocurrido, ha sido el más seco, si no el único. Entonces ya venimos como en un déficit importante. Incluso aunque llueva lo que debería como llover de forma normal, va a seguir estando seco".
Esto podría tener efectos significativos en el ecosistema regional. "Eso se va a seguir acentuando con todos los efectos que eso involucra, como puede ser el derretimiento de glaciares que es es una de las señales claras asociadas al calentamiento. Menor disponibilidad y cobertura de nieve, lo cual afecta a los recursos hídricos después en la otra estación (…) Y que sea más seco significa menos precipitaciones, lo cual significa menos caudal en los ríos", indicó.
Estas condiciones podrían incidir negativamente en actividades económicas como la agricultura, la ganadería y el turismo que está apostando por romper la estacionalidad, aprovechando un invierno que va a tener menos disponibilidad de nieve.



























