Columnista, Colaborador
Actualmente estamos viviendo un importante y revelador proceso de transformación donde, la presencia de mujeres en la salmonicultura es relevante y no sólo en números, sino también en influencia, liderazgo y toma de decisiones, marcando una evolución positiva en la historia para la principal actividad productiva del sur del país.
Las estadísticas nos muestran que alrededor del 35% de la fuerza laboral de la salmonicultura está compuesta por mujeres, una participación que supera ampliamente a otros sectores históricamente masculinizados como es el caso de la minería (23%) o la construcción (17%). Este avance refleja una industria que ha comprendido el valor de la diversidad y el talento femenino para enfrentar los desafíos de un sector cada vez más exigente en términos tecnológicos, ambientales y productivos.
La presencia femenina, en las plantas de proceso, ha sido históricamente significativa, alcanzando cerca del 45% de los puestos de trabajo. Pero lo más relevante es que el crecimiento de la participación femenina se está extendiendo a nuevas áreas. Cada vez es más común encontrar mujeres trabajando en centros de cultivo, liderando equipos en terreno, operando sistemas productivos y participando activamente en decisiones técnicas clave para el desarrollo de la actividad en distintas áreas de la cadena productiva.
Una de ellas es Heidi Stange, conocida como "La Quinn" en el sur de Chile. Camionera destacada por ser una de las pocas mujeres líderes en el sector, presidiendo el Primer Sindicato Inter empresa de Conductores de Camiones de la región de Los Lagos. Por su parte, en Aysén, el liderazgo de Katia Inostroza ha destacado por su labor como dirigente sindical de la pesca artesanal y gremial de los proveedores de la industria acuícola, además de ser una destacada emprendedora en el mercado de la economía circular.
Asimismo, este cambio también se refleja en los espacios de liderazgo de nuestra política regional. Prueba de ello es la representación de la región en el parlamento, donde Alejandra Valdebenito y Andrea Macías asumieron como Diputadas y Ximena Órdenes como Senadora, y en la Delegación Presidencial de Aysén, es liderada por Luz María Vicuña. Todas mujeres que representan la fortaleza femenina en espacios estratégicos para el desarrollo sostenible de nuestra región.
El valor de la mujer en espacios de liderazgo y posiciones estratégicas está siendo cada vez más reconocido, ya que el aporte con nuevas miradas en la gestión fortalece el trabajo colaborativo y la innovación.
La salmonicultura del futuro exige conocimiento, adaptación y una mirada integral del territorio y las comunidades donde se desarrolla. En ese escenario, la incorporación de más mujeres —tanto en terreno como en espacios de decisión— se ha convertido en un factor que enriquece la industria y fortalece su proyección.
Lejos de ser solo un avance en materia de equidad, la mayor participación femenina está contribuyendo a construir una salmonicultura más moderna, diversa y preparada para los desafíos del futuro. La transformación ya está en marcha, y el liderazgo de las mujeres será, sin duda, una de las claves para seguir impulsando el desarrollo sostenible de esta industria.




















