Colaborador, Colaboradora En los últimos días fue publicada la versión año 2023 del Academic Ranking of World Universities, conocido también como Ranking de Shanghai. Esta clasificación mundial de referencia sitúa en el radar a las mejores universidades del mundo de acuerdo con su prestigio institucional a través de su desempeño científico. Entre sus parámetros, evalúa principalmente su influencia investigadora en sus territorios y su impacto global.
En nuestro país hay un selecto grupo de universidades que están incluidas en esta medición. Estas corresponden a la Universidad de Chile que se ubica entre los puestos 401-500, la Pontificia Universidad Católica de Chile entre los 501-600 y la Universidad Andrés Bello junto a la Universidad de Concepción, ambas entre los puestos 901-1000.
Si nos remitimos al ámbito hispanoamericano, son las españolas Universidad de Barcelona y Universidad de Granada las punteras al ubicarse entre las posiciones 201-300, así como la mexicana Universidad Autónoma de México que se ubica en el mismo rango. En cuanto al Cono Sur americano, es la Universidad de Buenos Aires la más destacada al ocupar la horquilla 301-400.
Si nos dirigimos al mundo anglosajón, es en este ámbito geográfico donde podemos localizar las mejores universidades de todo el mundo. Los que irrumpen en el top ten son las siguientes, en orden desde el primero al décimo: la Universidad Harvard (EEUU), Universidad Stanford (EEUU), Instituto Tecnológico de Massachusetts (EEUU), Universidad de Cambridge (Reino Unido), Universidad de California Berkeley (EEUU), Universidad Princeton (EEUU), Universidad de Oxford (Reino Unido), Universidad Columbia (EEUU), Instituto Tecnológico de California (EEUU) y la Universidad de Chicago (EEUU).
Junto a Estados Unidos, otro país que apreciamos en el listado de los diez mejores es el Reino Unido. Ambos países corresponden a algunos de los ecosistemas educativos de excelencia del mundo, siendo atractivos para investigadores jóvenes que buscan iniciar su carrera en la academia para alcanzar un título de posgrado como puede ser un magíster o un doctorado, así como involucrarse en proyectos concretos con un posdoctorado.
El territorio británico posee una amplia presencia a lo largo del ranking en su edición 2023. Tiene ocho universidades en la horquilla del 1-100, cuatro entre el 101-150 y ocho entre el 151-200. Si consideramos el amplio listado que abarca hasta la posición 1000, entre el 201-250 a la última horquilla (901-1000) hay cuarenta y cuatro casas de estudios.
En total el Reino Unido destaca con un total de 64 instituciones, cifra que lo perfila gracias a su infraestructura de vanguardia y de referencia, con una potente movilidad internacional y con puestos pensados para recibir el talento investigador que emerge desde todos los rincones del mundo.
Carlos Jara y su experiencia en el Imperial College London
La Patagonia tiene representantes nacionales que son protagonistas en estas instituciones de prestigio internacional. Uno de ellos es Carlos Jara Arriagada (fotografía principal), joven coyhaiquino de 33 años, quien arribó a Londres en 2018 para hacer un master degree en Ingeniería Ambiental en el Imperial College London. Hoy, está pasando a cuarto año de doctorado en Ingeniería Civil y Ambiental en la misma casa de estudios, institución que en la edición actual del ranking se sitúa como la cuarta mejor del Reino Unido y número 23 a nivel mundial.
Ambas estancias han sido financiadas por el programa estatal Becas Chile en el Extranjero, una subvención que destina dineros públicos a los nacionales que poseen méritos académicos. Esta ayuda estipula un pago mensual de acuerdo con los costos de vida del país y ciudad de destino, junto a una asignación anual por seguro médico y compra de libros, así como pasajes de ida y retorno.
En el caso de que la universidad de destino esté en un país no hispanohablante, Becas Chile tiene asignado un fondo para poder cubrir los gastos asociados a la nivelación de idioma, si fuera necesario. Es tal la cantidad de nacionales que se adjudican estas becas y estudian en el extranjero, que son diversas las universidades foráneas que reconocen esta fuente de financiamiento.
El candidato a doctor nos recibe en su universidad, un campus moderno con amplios espacios y ubicado en una de las zonas más tradicionales de Londres: el Exhibition Road. A pasos del Hyde Park, el parque urbano más grande de la capital inglesa, la avenida suele apreciarse con una gran afluencia de personas. No es sólo por la intensa actividad académica de la institución, sino que además la zona tiene museos de renombre como lo son la Natural History Museum, el Science Museum o el Victoria and Albert Museum.
Es frecuente también divisar autos de delegaciones extranjeras, ya que existe una notable actividad diplomática por la gran presencia de embajadas y altas comisiones de países de todos los continentes.
Carlos nos comenta que su investigación trata sobre las redes de agua potable y el cómo las tuberías fallan por el desgaste. Este análisis es pertinente en el contexto inglés considerando que el sistema de aguas de Londres es bastante antiguo. Se busca resolver un problema que suele ser frecuente en Reino Unido que son las roturas y estallidos de tuberías de agua potable, de modo el doctorando averigua la forma de darles una mayor vida útil. Este trabajo lo establece a través de modelos físicos, estadísticos y tecnología de medición de presión de vanguardia.
"Trato de descubrir cómo son las interacciones que hay y cuáles son los mayores factores que impactan la rotura de tuberías de agua potable. En particular, nos enfocamos en la presión hidráulica y cómo las fluctuaciones de presión pueden influir en la fatiga de materiales. Trabajamos con sensores que miden la presión hidráulica de las tuberías a alta frecuencia. Esto nos permite obtener información muy detallada y con pocos precedentes de las cargas cíclicas que afectan a estas tuberías. Con esta información podemos desarrollar tanto modelos físicos como estadísticos, comparar con información histórica y de esta manera predecir tuberías con mayor desgaste. Con esto, podemos luego detectar los lugares que necesitan mayor priorización para la renovación de tuberías y además analizar maneras de extender la vida útil de esta infraestructura".
El oriundo de la Región de Aysén nos complementa que la figura del supervisor es importante en una investigación doctoral, ya que es quien permite abrir puertas para establecer nuevos contactos y aplicar las nuevas metodologías en los campos de estudio en la sociedad.
"La fortuna que tengo es que mi supervisor tiene contactos en el Reino Unido con varias empresas. Trabajamos mucho con la ciudad de Bristol, donde hay una zona con muchos sensores. En muchos dispositivos que vamos midiendo con la red de agua y la presión hidráulica podemos hacer cambios en la red también, usar válvulas y cosas de ese estilo, como modificar el bombeo. Así, tenemos un trabajo bastante detallado en cuanto a datos"
Una vez consultado sobre una posible aplicación de su investigación en el territorio patagón en algún escenario futuro, Carlos nos explica que, si bien la investigación ha sido concebida para poder ser replicada en cualquier contexto a nivel mundial, la particularidad del territorio austral radica en que las redes de agua potable no serían tan antiguas a diferencia de los que componen los centros urbanos del Reino Unido que es donde se enfoca la investigación de su tesis doctoral.
"De todas maneras es algo que podría beneficiar a futuro si es que sabemos qué es lo que influye mayoritariamente en las redes de distribución, y cómo utilizar esta información en distintos contextos. Cuando uno investiga, trata de que los resultados que uno tenga puedan ser generalizables, pero siempre hay que analizar la situación específica que tenga la Patagonia, los tipos de materiales específicos que se estén usando y ver si los resultados que nosotros tenemos son compatibles con lo que ocurre allá".
El ingeniero civil nos explica que le encanta dedicar su tiempo a la investigación. Uno de los aspectos que nos remarca, consta que le permite estar involucrado en diversas actividades como es el asistir a congresos o ponencias, así como para dar a conocer sus resultados ante expertos en la materia y tener la posibilidad de recibir retroalimentación para su trabajo. Además, asegura que esta rutina le demanda un ejercicio de independencia personal, y que le encantaría a futuro seguir investigando posiblemente con un programa de posdoctorado e involucrarse en nuevos trabajos y grupos de investigación.
"Me decidí a hacer el doctorado porque también me gusta el tema de la investigación. Yo cuando terminé de estudiar el pregrado, hice una pasantía en Alemania que fue por un año. Me quedé un tiempo más también ahí como por seis meses para trabajar en la universidad, después volví a Chile y estuve trabajando en un organismo público".
El candidato a doctor nos revela que de pequeño se enfocaba en todo aquello que le resultara de interés. Haciendo una analogía a dicho momento de su vida, nos recalca que siempre ha tenido curiosidad por conocer nuevos lugares, una característica que nos permite dimensionar sobre su persistente movilidad por recorrer países con motivos académicos en los últimos años. Un antecedente que ha incentivado en sus deseos de conocer el mundo radica en la concepción de la Patagonia y su condición de aislamiento del resto de Chile. De hecho, nos comenta que su primer gran viaje saliendo de la región al ser adolescente fue en la oportunidad en que fue a recorrer Puerto Montt.
"Siempre me interesó la idea de conocer otros lugares y culturas, y en parte eso también me motivó a querer estar un tiempo fuera del país. De hecho, tuve mi primera experiencia en el extranjero en Alemania al término de mis estudios en la Universidad Austral de Valdivia gracias a una beca del Servicio Alemán de Intercambio Académico. Considero que esa primera experiencia fue muy valiosa para mí en el sentido de abrir más mi visión del mundo, y también en valorar el trabajo investigativo. Lo que posteriormente me motivó a realizar posteriores estudios de posgrado en el extranjero. La colaboración internacional en el ámbito de la investigación es muy importante de manera de estar a la vanguardia en conocimientos".
Pablo Briceño y su recorrido en la Universidad de Nottingham
Pablo Briceño Navarro (fotografía secundaria) tiene 32 años y está realizando un doctorado en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Nottingham, institución con una posición destacada en el Ranking de Shanghai al estar emplazada en el rango 101-150. Coyhaiquino al igual que Carlos, Pablo se desempeña en el Power Electronic Machine Center (PEMC), en donde trabaja en el área de electrónica de potencia y ejecuta su investigación doctoral.
En comparación a Londres, Nottingham es una ciudad emplazada al norte de Inglaterra y está rodeada de bosques. Cuenta con un clima similar al de Coyhaique, con abundantes precipitaciones y temperaturas templadas en verano. Posee muchas zonas residenciales y diversos parques distribuidos, por lo que la ciudad no tiene un ritmo tan acelerado como es el propio de la capital inglesa.
A diferencia de Carlos, Pablo posee una beca financiada por la Unión Europea llamada Marie Sklodowska-Curie, la cual no tiene límite de edad y financia la totalidad de los gastos como pueden ser la compra de materiales, equipos tecnológicos, viajes y pago de hospedaje por participación en congresos, pagos de patentes, manutención mensual, entre otros.
Según explica el propio estudiante de doctorado, esta beca es poco conocida y en ella circunscriben proyectos de distintas áreas del conocimiento que están presentes en portales web de la Unión Europea tanto el marco de programas de doctorado y posdoctorado. A diferencia de las Becas Chile, no exige retribución en el país de origen del becario o de estudios. El profesional nos explica que con esta beca ha tenido mucho movimiento, haciendo dos pasantías en universidades que son parte de su proyecto junto a otra en una industria.
Pablo nos explica que llegó con su familia hace ya un año y medio a Inglaterra, siendo la primera experiencia cursando estudios fuera de Chile. Egresado de la Universidad Técnica Federico Santa María campus Santiago tanto en pregrado como magíster, veía en su momento que era algo lejano o difícil estudiar un posgrado en el extranjero, pero que logró realizar la postulación a la beca europea de forma exitosa desde Chile en plena pandemia del Covid-19.
Una vez consultado sobre de qué trata su investigación, nos recalca que busca una nueva forma de electrificar las rutas ferroviarias
"Aquí en el Reino Unido y en muchas partes del mundo se ocupa la tecnología de carga inductiva o transferencia inalámbrica. Buscamos llevar esta tecnología que ya existe para teléfonos celulares e incluso para vehículos eléctricos, a un nivel más alto de potencia como son los trenes. La idea es desarrollar un diseño de bobinas que trabaje a altas frecuencias y corrientes, tratando de operar con la menor cantidad de pérdidas. Se deben utilizar dispositivos de electrónica de potencia que soporten estas condiciones. Se concibe la instalación en el espacio que existe entre rieles y que solos se energicen cuando el tren pase por sobre estas".
La aplicación de esta tecnología inalámbrica es un avance que está en una etapa incipiente, por lo que aún queda un buen periodo para ser explorada, según nos complementa. Su desarrollo presenta tanto una serie de desafíos y tiene sus propios límites por sus impactos en el entorno.
"La operación tiene ciertas limitaciones dado que se trabaja con campo magnético y existen restricciones para los equipos de comunicación que están alrededor y a la exposición de los seres humanos a estos campos. Posterior a esto continuaré con la construcción de un prototipo de laboratorio para validar el diseño y estrategias de control".
Sobre una posible aplicación en el contexto patagón de la investigación, Pablo argumenta que podría ser replicable pese a la inexistencia de redes ferroviarias en la Patagonia si se piensa en los vehículos eléctricos como son los colectivos del transporte público que transitan en la actualidad por las calles de Coyhaique. El doctorando asume que podría pensarse en una carga inalámbrica dispuesta en las calles, para que el vehículo mientras se desplaza en sus trayectos pueda recargarse. Y si se considera un suministro de energía que utilice elementos renovables, este modelo podría ser pensado como parte de un modelo de sostenibilidad y uso eficiente de la energía limpia en la capital regional y otras áreas urbanas de la Región de Aysén.
En el plano familiar, el investigador nos recalca que presiente que su vocación por la electrónica estaba ligado a su padre ya que fue técnico eléctrico, además de contar con el respaldo y apoyo de la madre.
A propósito del gran parecido que tiene Nottingham con Coyhaique en cuanto a clima, nos recalca que este es un aspecto que le despierta curiosidad. Es un elemento que le permite recordar muchos momentos de su hogar en la Patagonia.
"Curiosamente, con el clima acá justo en la parte donde estamos en Nottingham es bien parecido. Tengo memorias de los veranos y de los inviernos de
Coyhaique. Tengo cierta nostalgia y además que también esta parte del Reino Unido hay varias áreas verdes. Me hace sentir un poquito más como en casa. Y claro, también a veces pienso que se extraña al tener este parecido. Lo que más se me viene a la mente con este clima es recordar mi juventud".
Consultado sobre su experiencia en la sociedad inglesa, el coyhaiquino nos comenta que se ha sentido muy acogido junto a su familia ya que el vecindario ha sido muy amable, así como destaca el sistema público de salud considerando que tiene una hija pequeña.
Además, en este tiempo ha logrado conocer muchas personas de muchos países que hacen también un doctorado. "En mi grupo de investigación donde yo estoy, si bien también hay otros chilenos, hay mucha gente que viene de India, de China, de países de África, Italia, entre otros. Entonces, es una comunidad muy internacional. También tengo lazos de contacto con la universidad allá en Europa continental con colegas trabajando en el mismo proyecto en el cual yo estoy dedicado. Como he tenido oportunidad de asistir a diferentes conferencias, he podido también conocer gente del resto del mundo que trabajan en lo mismo que yo. Es así como uno se va formando una red de contactos"
Las experiencias de Pablo y de Carlos, patagones nacidos y crecidos en Coyhaique, son un fiel reflejo de las enormes posibilidades que existen hoy en día para la realización de un posgrado en el extranjero. Ellos asimilaron esta realidad y se convirtieron en candidatos a doctor en uno de los mejores sistemas educativos como es el inglés, con miras para su desempeño profesional a futuro. Para el estudiante de Nottingham, estas posibilidades de formación están al alcance de los estudiantes chilenos ya que el nivel de la educación superior de nuestro país está a un alto nivel, lo que permite la inserción de los nacionales en contextos educativos de prestigio alrededor del mundo.
"Yo invito a la gente a creer que en verdad en Chile se hacen cosas interesantes y que el conocimiento teórico existe, que es bastante bueno y que se puede llegar a estudiar en otra parte del mundo. Hay financiamiento como lo son las Becas Chile, que teniendo en cuenta el tamaño del estado chileno y la contingencia actual es bastante buena. Pero no es la única, hay más alternativas. Invito a que la gente que esté entusiasmada por estudiar en el extranjero un doctorado o posdoctorado, que considere también las becas Marie Curie al ser una muy buena fuente de financiamiento y que no se conoce mucho, además de no exigir muchos requisitos".
Las Becas Chile son impulsadas por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, cuyas convocatorias se publican a través de su página oficial. En tanto, las ayudas Marie Sklodowska-Curie pueden conocerse a través de su sitio web (en inglés).




















