Orlando Baesler Heger, Arquitecto
La forma más eficaz de medir la consecuencia con los compromisos sociales y el cumplimiento de los ofrecimientos de campaña por parte de un gobierno libertario es comprobable simplemente verificando las angustiosas declaraciones de rechazo y la permanente e irreflexiva oposición de la izquierda radical a cualquier avance en el desarrollo de programas de gobierno ,que en el caso actual de traducen fundamentalmente a la mega reforma económica, recientemente aprobada por el Congreso que ya está operando con muy buenas perspectivas en un futuro muy cercano.
Por otra parte, las reformas y leyes destinadas a la tan anhelada seguridad pública por parte de la gran mayoría de los chilenos ha desatado una encarnizada critica y un ataque pocas veces visto en una oposición que todavía no comprende que no tan solo perdió estrepitosamente las ultimas elecciones sino que contempla con una indisimulada desesperación como los caminos se están cerrando definitivamente en América Latina para quienes solo piensan en destruirlo todo y culpan siempre a otros de sus propios errores y defectos.
El proyecto del gobierno se está cumpliendo meticulosamente ya que obedece a una muy bien estudiada planificación que comprende perfectamente la preocupación y grandes molestias que se originan en la sociedad debido al aumento de los precios en combustibles a la cesantía y tantos factores que sin lugar a dudas desatan en la izquierda el ladrido de los perros y el aullido de las hienas pero con lo cual debemos convivir si es que queremos poner de pie definitivamente a un país como el nuestro , que ha sido favorecido por la naturaleza y por la calidad de sus gentes.
Es difícil pedirle a la gente que soporte muchas privaciones pero resultaría irresponsable comenzar con la eterna política progresista de entregar bonos, subvenciones y pensiones de gracia con los dineros de los que se esfuerzan por conseguir sus metas.
La confianza que el pueblo ha entregado a sus autoridades solo puede ser correspondida avanzando sin transar por el camino correcto.






















