Columnista, Colaborador
La historia de Aysén está marcada por comunidades que han sabido prosperar en uno de los territorios más exigentes del país. Gracias a ese esfuerzo, la acuicultura, la pesca y el turismo se han convertido en pilares de su desarrollo. Sin embargo, el estancamiento económico que ha vivido Chile durante más de una década también ha restringido ese impulso. Entre 2013 y 2025, la región creció en promedio un 2,4%, un ritmo insuficiente para generar las oportunidades que sus habitantes esperan.
Las cifras del presente lo confirman: 3.000 personas buscan trabajo y más de 17.000 lo hacen en la informalidad. El sector más golpeado es el alojamiento y la gastronomía, motor del turismo regional, que arrastra un déficit de cerca de 1.900 empleos respecto de su tendencia previa a la pandemia. Cuando ese sector no se reactiva, la economía regional pierde dinamismo y una de las principales fuentes de oportunidades para las familias se debilita.
En regiones como Aysén, donde las distancias y los costos son mayores, recuperar el crecimiento es esencial para que el empleo, la inversión y las oportunidades lleguen con más fuerza. Ese es el propósito del Proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social que impulsamos como Gobierno, una iniciativa diseñada para que el progreso llegue con más fuerza a todos los rincones del país.
En una región donde cada nueva fuente de trabajo tiene un valor especialmente importante, este proyecto ofrece instrumentos concretos para impulsar el desarrollo. Más de 15.400 trabajadores serán beneficiados con el crédito tributario al empleo formal. Cerca de 1.500 empresas ProPyme verán reducida su carga tributaria, fortaleciendo alrededor de 8.000 empleos. Y cinco proyectos hoy en evaluación ambiental podrán avanzar con mayor certeza, movilizando 168 millones de dólares y generando hasta 457 nuevas oportunidades laborales.
El acceso a la vivienda es otro de los desafíos del país y de la región. Con un déficit cercano a 1.900 hogares y más de 650 viviendas hacinadas no ampliables , Aysén necesita impulsar nuevos proyectos habitacionales. La exención transitoria del IVA a la vivienda apunta precisamente a mejorar la oferta. Además, 1.020 propietarios dejarán de pagar contribuciones por su primera vivienda, entregando un alivio concreto a muchos adultos mayores de la región.
En Coyhaique, Puerto Aysén, Chile Chico, Cochrane y a lo largo del territorio de la región, el desafío es el mismo: que la economía vuelva a moverse para que el esfuerzo de cada familia tenga futuro. las familias merecen una economía que les permita proyectar su futuro con mayor confianza. Ese es el compromiso que inspira este proyecto. Trabajamos por un Aysén próspero.



















