Redacción, Diario El Divisadero
El Presidente Regional del Partido Comunista en Aysén, Pablo Reyes, manifestó su preocupación tras conocerse la cartera preliminar del Plan de Fomento Rural "Aysén Campo Vivo", señalando que el instrumento debiese incorporar explícitamente estructuras de gobernanza del recurso hídrico tanto a nivel comunal como regional.
La declaración se produce luego de que en la propuesta socializada no se consideraran dos programas vinculados directamente al manejo del agua, previamente enviados al Gobierno Regional por la Secretaría Regional Ministerial de Agricultura.
"Valoramos que el Plan Campo Vivo haya avanzado en su diseño, pero el agua es el factor estructural del desarrollo rural en Aysén. No puede quedar fuera la institucionalidad que permite ordenarla, distribuirla con equidad y fortalecer su uso productivo", sostuvo Reyes.
Entre las iniciativas no incorporadas se encuentra el programa "Fortalecimiento de las Comunidades de Aguas Canal Chile Chico y Estero El Lechoso", que contempla una inversión FNDR de $3.600 millones, con una duración de 36 meses y un impacto directo en 310 beneficiarios y 570 indirectos, orientado a la construcción y mejoramiento de obras civiles de riego extrapredial.
La propuesta busca resolver problemas de baja eficiencia hídrica, pérdidas por conducción y distribución inequitativa del caudal, mediante el revestimiento de canales, mejoramiento de marcos partidores y obras de entrega, fortaleciendo la productividad asociativa de pequeños agricultores.
Asimismo, se encuentra el programa "Construcción de Obras de Tecnificación de Riego para la Pequeña Agricultura 2026-2027", que solicita $950 millones, con una cobertura regional y un impacto directo en 45 beneficiarios (180 indirectos), contemplando la ejecución de 15 proyectos de riego tecnificado intrapredial ya formulados y aprobados técnicamente, además del diseño de 20 nuevas iniciativas
Para el dirigente regional, estos programas no solo abordan la brecha de productividad frente a la variabilidad climática, sino que representan una oportunidad concreta para avanzar en un modelo de desarrollo que integre producción, resiliencia y organización comunitaria.
"Cuando hablamos de gobernar el agua en Aysén, hablamos de tres dimensiones inseparables: la productiva, que requiere canales y tecnificación; la energética, donde estudios regionales han identificado el potencial de microcentrales de pasada; y la comunitaria, que exige reducir las asimetrías de poder en la administración del recurso", afirmó.
En ese sentido, Reyes propuso que el Plan Campo Vivo incorpore formalmente:
-Mesas Comunales de Manejo del Recurso Hídrico, como instancia de coordinación territorial.
-Un Comité Regional de Riego, que articule inversión FNDR, programas sectoriales y planificación estratégica del agua.





















