Redacción, Diario El Divisadero
Luego de que se confirmara un primer caso de contagio por gripe aviar en una ave silvestre en Chile Chico, específicamente en un caiquén, y de que las autoridades llamaran a pequeños y medianos productores a tomar medidas adicionales para resguardar a las aves de corral, conversamos con algunos criadores avícolas de Coyhaique y alrededores, para conocer el proceso de crianza y producción de huevos para la venta local.
Alfredo Sandaña, emprendedor avícola del sector Vista Hermosa, a 15 kilómetros de Balmaceda, nos explica que "trabajamos con 200 gallinas, con el sistema de libre pastoreo. Hoy las gallinas salen en un lugar controlado y usamos cercos eléctricos y con eso tenemos perímetros en distintos puntos más reducidos y la gallina no va a caminar mucho ni tener contacto con otros animales".
Además de esta medida, señala que "hemos trabajado muchos años controlando dónde comen. Las gallinas no comen en el suelo, sino en un sector del gallinero que es exclusivo para ellas, donde digieren su alimento en altura, no dejamos que el alimento caiga al suelo para que no se contaminen con heces u otros contaminantes".
"En el caso del agua, compramos unas copas que van apernadas a unos baldes que se perforan y, por un sistema de goteo, se van llenando y la gallina va tomando agua desde ahí. El beneficio es que la gallina no está tomando agua con tierra cuando hay lluvia, ni donde se hacen posas ni aguas que estén contaminadas o donde estén tomando otros animales. Están tomando agua limpia", recalca sobre el sistema implementado que, además permite ir purificando el agua regularmente.
Patricia Osses, del sector Ensenada Valle Simpson, también coincide en la importancia de mantener el control sobre los espacios de alimentación de las gallinas ponedoras. "Las tengo encerradas fuera del alcance de avutardas y otras aves que se acerquen. Las alimentamos con maíz, avena, cebada y alimentos cocidos como verduras y cáscaras. Les preparamos agua con limón, aspirina o con ajo y vinagre de manzana y hasta aquí no hemos tenido ningún problema", explica.
En el caso de Luis Mauret, emprendedor avícola del sector El Verdín, comenta que "tenemos gallinas, una raza que se llama Isa Brown, que viene desde el norte, desde Santiago y las recibimos con cuatro vacunas, entre ellas contra la gripe aviar".
Sin las vacunas correspondientes para las aves no existe autorización para la producción y comercialización de huevos. Esa es una primera medida efectiva que va acompañada de otras, como evitar "que entren a nuestros corralones pájaros de otra parte para que podamos tener la gripe aviar. Pero con todos los controles que tenemos, en mi caso, es difícil que podamos tener la gripe aviar", señala.
Por eso, este productor hace un llamado a la tranquilidad de la comunidad regional: "Que la gente de Coyhaique compre seguro los huevitos de los pequeños criaderos de gallina ponedora que hay acá, que compren huevitos frescos".




















