Redacción, Diario El Divisadero
Coyhaique.- El Comité para la Prevención de la Tortura visitó los centros penitenciarios de Coyhaique (CCP) y Puerto Aysén (CDP) en abril de 2025. El objetivo principal de este trabajo es anticiparse al daño, identificando factores de riesgo de tortura y tratos crueles antes de que ocurran, fortaleciendo así la gestión de las instituciones públicas.
Posterior a la inspección, redactaron un detallado documento que fue ampliamente analizado junto a la dirección regional de Gendarmería, en donde hacen recomendaciones preventivas a corto, mediano y largo plazo. Ahí revelan una crisis estructural caracterizada principalmente por el deterioro avanzado de la infraestructura y la falta de servicios básicos como la calefacción, situación crítica dadas las temperaturas extremas del territorio aysenino y una amplia desigualdad de género en casi todos los ámbitos, pues las mujeres enfrentan una oferta programática casi nula y condiciones de reclusión inadecuadas.
Se identifican graves vulneraciones de derechos, destacando la carencia de atención en salud mental y el uso de prácticas "degradantes" durante los operativos de seguridad. El informe evidencia la falta de protocolos formales de denuncia y la aplicación de sanciones que pudieran fracturar los vínculos familiares de los internos. La investigación y redacción del informe estuvo a cargo del mismo equipo que visitó la región, El Divisadero conversó ampliamente con Daniel Soto Muñoz y Steffi Schramm López.
El comisionado Daniel Soto Muñoz explicó la naturaleza de esta intervención, "El comité funciona sobre la base de un mandato preventivo, nosotros anticipamos riesgos con el propósito de que no se verifiquen casos de malos tratos". La elección de Aysén no fue azarosa, debido a que el organismo ya manejaba antecedentes sobre problemas estructurales y de gestión, especialmente en el ámbito de la salud mental.
Frío extremo y precariedad sanitaria: El drama de los penales
Los hallazgos en el CCP de Coyhaique y el CDP de Puerto Aysén son alarmantes. En Coyhaique, se constató que la población masculina carece de acceso a servicios higiénicos durante las 16 horas de encierro nocturno, lo que obliga a los internos a utilizar baldes o bolsas plásticas dentro de sus celdas.
Por otro lado, en Puerto Aysén, la situación climática agrava la precariedad. El sistema de calefacción central está fuera de servicio desde 2023, dejando a internos y funcionarios expuestos a temperaturas que pueden alcanzar los -3,4°C. Sobre esto, el comisionado Soto fue enfático: "Donde detectamos mayores problemas con la calefacción... eran con conexiones artesanales y peligrosas. Y eso particularmente lo observamos en el CDP Puerto Aysén".
A esta precariedad se suma otra, la sobreocupación, donde el CCP de Coyhaique opera al 172,9% de su capacidad y el CDP de Puerto Aysén al 143,4%. Según el informe, este escenario no es accidental, sino que responde a un "patrón de abandono presupuestario y ausencia de supervisión efectiva".
Salud mental y enfoque de género: Las deudas con la población femenina
El eje de salud mental reveló que el aislamiento y la sedación farmacológica suelen sustituir a los tratamientos terapéuticos reales ante crisis de internos. Steffi Schramm subrayó la gravedad de esta situación, "La privación de libertad no puede ser una justificación o un elemento que permita restringir la atención de salud mental, deben tener un acceso igualitario y en las mismas condiciones que lo tendría una persona en el exterior".
Respecto a las mujeres, el traslado de condenadas desde Coyhaique a Puerto Aysén en 2025 se realizó sin la planificación adecuada. Se reportó la pérdida de fichas clínicas y una oferta de actividades casi inexistente, limitándose muchas veces a labores domésticas estereotipadas. El sentimiento de las internas es de total abandono, así lo revelan sus testimonios en el informe, "Desde que llegamos aquí no ha habido ningún proyecto, ningún taller como para nosotras... Dormimos todo el día, no tenemos ganas de nada".
Hacia un modelo de dignidad y seguridad
El Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) se reunió en Aysén con la Dirección Regional de Gendarmería de Chile. Encabezó la jornada la Coronel Jessica Rivas Hernández junto a su plana mayor. El encuentro dio seguimiento a la visita de monitoreo a dos recintos de la región. Además, se destacó la aprobación de recursos de 928 millones de pesos por parte del Gobierno Regional para mejorar la infraestructura penitenciaria.
El diálogo fue técnico y franco. Se revisaron los hallazgos y recomendaciones del Informe de Visita de Monitoreo Preventivo al CCP de Coyhaique y al CDP de Puerto Aysén.
El Comité abordó además una situación de control de acceso conocida públicamente en estos días. Constató un hecho relevante: el portón observado no comunica directamente con las dependencias de las personas privadas de libertad. Su custodia, supervisión y protección se mantuvieron resguardadas. El CPT subrayó otro punto: cuidar las condiciones de trabajo del personal penitenciario fortalece la seguridad de todos. Un equipo en buenas condiciones previene mejor los riesgos.
El Comité valora la apertura de la Dirección Regional y de los equipos de ambos recintos. Asimismo, reafirma su compromiso de acompañar este proceso mediante un diálogo técnico y colaborativo, orientado a asegurar que las condiciones de privación de libertad en la Región de Aysén, se adecuen a los estándares internacionales de derechos humanos y a la prevención de la tortura.
Finalmente, ambos comisionados concluyen que mejorar las cárceles no es solo un deber de derechos humanos, sino una inversión en seguridad pública. En palabras finales de Soto Muñoz, "Recintos dignos son recintos más seguros: favorecen la reinserción y reducen la reincidencia".
DATO:
El informe completo lo puedes
Leer y descargar acá:
https://mnpt.cl/wp-content/uploads/2026/04/Informe-Visita-Region-de-Aysen.pdf
















