Redacción, Diario El Divisadero
La actividad, que se desarrolló entre las 18:00 y las 20:30 horas, fue organizada por el Departamento de Migraciones y la Policía Internacional de la PDI junto a la Dirección Regional del Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) de Aysén. El operativo contó además con la participación de la Seremi de Seguridad Pública, Carabineros de Chile y el Servicio de Impuestos Internos (SII), sumando un despliegue integral en terreno.
Durante la jornada, los equipos se desplegaron en tres grupos de trabajo concentrándose en el sector de los Malls Chinos y locales comerciales de las calles Simpson, Prat y Lautaro, incluyendo barberías y centros de expendio de alimentos.
Los resultados arrojaron un total de 23 ciudadanos controlados, de las siguientes nacionalidades: 9 venezolanos, 7 colombianos, 4 de chinos, 2 ecuatorianos, 1 argentino y 2 chilenos consultados en el contexto del operativo.
El jefe del Departamento de Policía Internacional y Migraciones Coyhaique, subprefecto René Retamal Quintanilla, destacó que el trabajo colaborativo interagencial es positivo para la labor que realiza la PDI, puesto que se puede atacar el fenómeno de diferentes áreas. Así mismo, comentó que el operativo tuvo resultados positivos, "detectamos a varios extranjeros cometiendo infracciones al reglamento de extranjería, entre ellos, una de las más graves, que es el ingreso clandestino, donde también estaban ejerciendo labores remuneradas y había algunos ciudadanos extranjeros también que estaban con su notificación de expulsión del país".
Por su parte, la directora regional del SERMIG Aysén Maritza Fernández Briones detalló los hallazgos. "Como balance final, se efectuaron 5 denuncias por infracciones a la Ley 21.325, que incluyen 3 ingresos clandestinos, 2 plazos de turismo expirados y ejercicio de actividades remuneradas sin permiso y se procedió a la notificación de expulsión a dos ciudadanos de nacionalidad venezolana".
Además, dentro de los hitos destacados de la jornada, gracias a una denuncia recibida durante el despliegue, se fiscalizó un establecimiento de venta de sushi, el recinto fue detectado operando sin ninguna autorización y en condiciones insalubres para la elaboración de alimentos; además, se constató que la totalidad del personal que allí trabajaba se encontraba en situación migratoria irregular.
Todas las autoridades que participaron reafirmaron su compromiso con este tipo de medidas en post de una migración segura, ordenada y regular.




















