Redacción, Diario El Divisadero
En el corazón de la Patagonia hay un dicho que resume muy bien la forma de recorrer este territorio: "el que se apura pierde el tiempo". Quienes llegan a la Región de Aysén lo comprueban en cada kilómetro, donde la ruta es parte del destino y no solo el camino para llegar a él.
La primavera abre una temporada especialmente atractiva para hacerlo. Coyhaique, capital regional y principal punto de conexión a través del aeropuerto de Balmaceda, se convierte en la puerta de entrada a la Carretera Austral, los lagos, glaciares, bosques y valles que hacen de Aysén uno de los destinos más singulares del país.
Quienes visitan la zona descubren rápidamente que la naturaleza puede sorprender a cada momento. A pocos minutos de salir de Balmaceda ya es posible observar flora y fauna nativa, mientras los colores del paisaje van cambiando con la luz.
Entre Coyhaique y Puerto Aysén, el paisaje pasa gradualmente de la estepa patagónica a los bosques siempre verdes. Los miradores, tanto naturales como habilitados, permiten detenerse para observar el vuelo de los cóndores. Y camino a Cerro Castillo tampoco es extraño encontrarse con huemules cruzando la ruta.
A lo largo del camino aparecen algunos de los grandes íconos de la Patagonia chilena: la Reserva Nacional Coyhaique, a pocos minutos de la ciudad; el Parque Nacional Cerro Castillo, con sus agujas de basalto y lagunas de origen glaciar; y el lago General Carrera, el más grande de Chile, cuyas aguas turquesas rodean las famosas Capillas de Mármol.
Rutas desde Coyhaique: los kilómetros no siempre cuentan la historia
En la Región de Aysén, 300 kilómetros pueden significar entre cuatro y seis horas de manejo. Las curvas, los tramos de ripio, el clima cambiante y las detenciones casi obligadas para admirar el paisaje hacen que planificar por tiempo, y no solo por distancia, sea clave.
Desde Coyhaique se abren distintas rutas, cada una con sus propios imperdibles.
Hacia el norte: el Parque Nacional Queulat y su Ventisquero Colgante, que cae desde lo alto de la montaña, y el pueblo de Puyuhuapi, conocido por sus termas junto al fiordo.
Hacia el mar: Puerto Aysén y Puerto Chacabuco, punto de partida de las navegaciones hacia la laguna San Rafael y sus glaciares.
Hacia el sur: Villa Cerro Castillo, Puerto Río Tranquilo y las Capillas de Mármol. Desde Río Tranquilo, el valle Exploradores lleva hasta el glaciar del mismo nombre, en el Parque Nacional Laguna San Rafael.
El sur profundo: la confluencia de los ríos Baker y Neff, Cochrane, el Parque Nacional Patagonia en el valle Chacabuco y Caleta Tortel, con sus pasarelas de ciprés sobre el mar.
Para los recorridos más largos, lo recomendable es dividir el viaje en varios días y pernoctar en localidades intermedias.
La conectividad vial en la zona ha mejorado en los últimos años, pero una parte importante de las rutas sigue siendo de ripio o tierra. Por eso, para quienes planean salir de Coyhaique, la recomendación es optar por una camioneta o SUV 4x4.
"Definitivamente existe un automóvil para cada tipo de viaje. Para moverse dentro de la ciudad un compacto puede ser suficiente, pero si el plan es recorrer la Carretera Austral, llegar a lagos, parques o valles, un 4x4 entrega mayor seguridad, tracción y espacio para el equipaje", señala Nicolás McKay, gerente de Servicios y Experiencia Cliente de Avis Budget Chile.
Para familias o grupos que combinan trekking, pesca o camping, la capacidad de carga también es un factor a considerar al momento de elegir.























