Hospital Regional Coyhaique, -
En una región como la de Aysén, en la que muchas personas desarrollan trabajos físicos, labores agrícolas o actividades al aire libre, una lesión de hombro puede transformarse en una limitación significativa.
El hombro es una articulación que utilizamos mucho más de lo que imaginamos, participa en acciones tan cotidianas como vestirse, cocinar, conducir, trabajar, practicar deporte o simplemente abrazar a alguien. Por ello, cuando nos aparece dolor o dificultad para moverlo, no solo nos afecta una parte del cuerpo, sino también la capacidad de desenvolvernos con normalidad en la vida diaria.
Ante la ocurrencia de lesiones complejas, en el Policlínico de Rehabilitación del Hospital Regional Coyhaique, que constituye el nivel especializado para la rehabilitación de estas patologías, contamos con kinesiólogos con formación específica en su manejo.
El dolor de hombro puede tener múltiples causas. Algunas personas consultan después de una caída, fractura o cirugía; otras presentan molestias progresivas asociadas a sobrecarga, movimientos repetitivos o lesiones del manguito rotador, grupo de músculos y tendones que son fundamentales para la movilidad y estabilidad de la articulación. También existen casos en que el dolor se acompaña de rigidez, pérdida de fuerza o temor al movimiento, haciendo indispensable una evaluación especializada.
Algunos de los síntomas que inicialmente parecen menores, como dolor al levantar el brazo o molestias al dormir de lado, pueden dificultar acciones tan simples como peinarse, ponerse una chaqueta, alcanzar objetos en altura o cumplir con las exigencias laborales.
La realidad que vemos hoy en el Policlínico de Rehabilitación es que las lesiones de hombro representan aproximadamente un 40% de las atenciones musculoesqueléticas que realizamos en las extremidades superiores, lo que refleja la alta frecuencia de este problema en nuestra región. Aquí se atienden usuarios derivados desde el Servicio de Traumatología tras cirugías de manguito rotador, fracturas, luxaciones, reparaciones tendinosas y otras que requieren un proceso de recuperación guiado, individualizado y basado en evidencia científica.
Frente a estas situaciones, la rehabilitación kinesiológica cumple un rol esencial en la recuperación de nuestros pacientes, y nos enfocamos, esencialmente, no sólo en disminuir el dolor, sino recuperar la funcionalidad y favorecer un retorno seguro a sus actividades habituales del día a día. Para ello, evaluamos las limitaciones de cada persona y establecemos los objetivos que están siempre acordes a sus necesidades y contexto.
Por eso la oportunidad en el acceso a la rehabilitación adquiere especial relevancia en pacientes quirúrgicos. Iniciar el tratamiento en los tiempos indicados favorece la recuperación de la movilidad y la fuerza, disminuye el riesgo de complicaciones y facilita una reincorporación más precoz a las actividades familiares, sociales y laborales.
Rehabilitar un hombro no significa únicamente recuperar movimiento. Significa acompañar a las personas para que vuelvan a participar plenamente en aquello que da sentido a su vida. Porque rehabilitar no es solo tratar una articulación: es devolver autonomía, confianza y calidad de vida.



















