Orlando Baesler Heger, Arquitecto
Las antiguas disciplinas de obediencia política por parte de los parlamentarios han dejado de existir y nada es más ignorado y desatendido entre los congresistas que las otrora absolutamente indiscutibles "órdenes de partido" cuya desobediencia traía consigo las penas del infierno y su casi segura expulsión del partido o la no inscripción de su candidatura a la reelección en un próximo período.
Los tan nombrados "tribunales supremos o disciplinarios" que antiguamente operaban en forma drástica y a la manera de una moderna inquisición política, no trepidaban en aplicar las máximas sanciones a quienes tuvieran la osadía de desobedecer las instrucciones del partido.
Todo lo anterior ha quedado en el pasado y ante la poca efectividad de sus organismos internos y el gigantesco temor de perder parlamentarios, los partidos han inventado la muy cómoda solución de "congelar" la militancia a fin de sortear el problema en forma fácil y absolutamente cobarde. Esto obedece a que los propios partidos han decidido actuar de acuerdo a conveniencias personales y no en base a sus propias declaraciones de principios, causando, por ejemplo, la jibarización de la democracia cristiana ,del socialismo y la desaparición de muchas tiendas emblemáticas del presente y del pasado .
En la derecha, los partidos tradicionales luchan por mantener vigente los valores y principios propuestos en su momento por Jaime Guzmán y Sergio Onofre Jarpa a fin de no correr el destino de Evópolis ,mientras Republicanos y Libertarios parecieran tener un pacto evidente para mantenerse fieles a los básicos principios que los vio nacer , que han permitido su vertiginoso crecimiento , que atraen a simpatizantes que apoyan por igual a ambas colectividades y que esperarían que en un breve plazo se transformaran en una sola agrupación política.
A estas personas, que constituyen una gran y creciente mayoría, que apoyan a Kast y a Kaiser y adhieren tanto a Republicanos como a Libertarios podríamos darles momentáneamente el nombre de : REPUBLITARIOS.





















