Redacción, Diario El Divisadero
Coyhaique.- La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) mantiene abierta una investigación por un incidente registrado en la faena minera El Toqui, en Alto Mañihuales, luego de que antecedentes e imágenes sobre la situación comenzaran a circular a través de redes sociales.
Tras tomar conocimiento de la alerta, la Secretaría Regional Ministerial del Medio Ambiente ofició a la SMA solicitando la fiscalización correspondiente. Paralelamente, el organismo fiscalizador abrió de oficio un expediente y realizó una inspección en terreno para recabar antecedentes sobre lo ocurrido.
De acuerdo con la información preliminar, el miércoles 5 de agosto se produjo la rotura de una tubería encargada de transportar relaves hacia la planta de espesado, antes de su disposición en el tranque de relaves Doña Rosa.
Durante la inspección, los equipos de la SMA verificaron el punto donde ocurrió la rotura y constataron la realización de trabajos de limpieza en el lugar.
Respecto de una de las imágenes difundidas en redes sociales, la fiscalización permitió establecer que esta corresponde a la descarga de un canal de contorno hacia un sistema de piscinas de sedimentación ubicadas al interior de las instalaciones de la empresa. Por ello, según los antecedentes disponibles hasta ahora, la imagen no corresponde a una descarga directa al río Toqui y tampoco permite determinar, por sí sola, la calidad de la descarga final.
La SMA se encuentra requiriendo información adicional a la empresa para establecer la cantidad de material derramado, evaluar la eficiencia del sistema de tratamiento, conocer la calidad de la descarga final y determinar si eventualmente existió alguna afectación sobre el cuerpo receptor. Una vez recopilados estos antecedentes, el organismo definirá las medidas y procedimientos que correspondan dentro de sus competencias.
El seremi del Medio Ambiente, Eugenio Canales, explicó que las instituciones activaron las acciones de fiscalización una vez conocida la situación y recalcó que todavía existe una investigación abierta.
"Desde que tomamos conocimiento de esta alerta activamos las coordinaciones institucionales y solicitamos la fiscalización correspondiente. Actualmente existe una investigación en curso que permitirá establecer técnicamente lo ocurrido, determinar si hubo afectación ambiental y adoptar las medidas que correspondan. Nuestro compromiso es informar responsablemente, sobre la base de evidencia y sin adelantar conclusiones mientras la fiscalización se encuentra abierta".
La autoridad también destacó el rol que cumplen las comunidades al alertar sobre situaciones que podrían tener consecuencias para el entorno y llamó a canalizar estos antecedentes mediante las vías formales disponibles.
"Valoramos la participación de las comunidades en la protección del territorio y reiteramos el llamado a presentar estos antecedentes mediante los canales formales de denuncia. Esto permite contar con información verificable, dar trazabilidad a cada alerta y facilitar una respuesta institucional más ágil y pertinente".
La investigación continuará mientras la SMA recopila los antecedentes técnicos necesarios para establecer las características y alcances del incidente y determinar si corresponde adoptar nuevas medidas en el marco de sus atribuciones.




















