Redacción, Diario El Divisadero
Coyhaique.- Con la proximidad de Fiestas Patrias y el tradicional aumento en el consumo de carnes, los equipos de Acción Sanitaria de la Seremi de Salud intensificaron las fiscalizaciones en establecimientos que comercializan estos productos, con el objetivo de verificar que se mantengan las condiciones necesarias para garantizar su inocuidad.
Las inspecciones consideran las condiciones de expendio, conservación y venta, junto con la revisión de la procedencia de los productos y el cumplimiento de la cadena de frío.
El seremi de Salud, Jorge Pérez Urra, explicó que estas acciones forman parte del trabajo permanente de la autoridad sanitaria, pero que adquieren especial relevancia durante septiembre.
"El trabajo de la autoridad sanitaria es fiscalizar el manejo correcto de los alimentos, de las carnes, previo a la actividad del 18 de septiembre. Esto lo hacemos durante todo el año, pero en esta época redoblamos los esfuerzos con los equipos de acción sanitaria, fiscalizando y resguardando el manejo seguro de los alimentos y la inocuidad alimentaria para tener un 18 seguro en esta época del año".
El fiscalizador del Departamento de Acción Sanitaria, Humberto Godoy Mardones, entregó recomendaciones al momento de adquirir carne. "La normativa establece que la carne debería estar entre 0 y 7 grados de temperatura, desde el faenamiento, el transporte y hasta la venta final del producto. Como ven acá las carnes están timbradas, la procedencia es algo que también se revisa, para ver justamente el tema de que no provengan de abigeatos. En el caso de las características organolépticas de la carne, se fiscaliza que tenga la grasa de coloración normal, que tenga una textura firme, que la coloración también esté adecuada, que no presente colores mugrientos ni verdosos, ni alteraciones en los olores. Eso es fundamental".
El llamado a los consumidores
Desde la autoridad sanitaria recomendaron adquirir carnes exclusivamente en establecimientos autorizados, evitando productos de procedencia desconocida o provenientes del comercio informal. También se aconseja elegir productos correctamente refrigerados o congelados y reducir al mínimo el tiempo que transcurre entre la compra y su almacenamiento en el hogar.
En la casa, se debe mantener la carne cruda separada de alimentos cocidos, descongelarla dentro del refrigerador y cocinarla completamente, especialmente en el caso de pollo, cerdo, hamburguesas y carnes molidas. Asimismo, se recomienda almacenarla en recipientes cerrados y en los niveles inferiores del refrigerador para evitar goteos y contaminación cruzada.
La principal advertencia es: si la carne presenta olor, color o textura anormal, o existen dudas respecto de su procedencia o conservación, no debe comprarse ni consumirse.






















